Sumidos en un bache de aquellos que no se quieren recordar, los Leones anduvieron fuera de órbita en el arranque del partido. Y, para cuando intentaron despertar, fue muy tarde.
Así llegó la octava derrota seguida, su peor racha desde 2023, al caer 7-5 contra unos Bravos de León que antes pasaban penurias en el Kukulcán y ahora llevan cuatro victorias seguidas en el estadio yucateco. Los barrieron en la serie inaugural y extendieron su paso ganador al iniciar la nueva batalla.
Yucatán se quedó solo en el sótano del Sur, otrora división en la que se habían convertido en entes dominantes. Y anoche los aficionados, los que van a ver béisbol (los otros, los del flow, ni en cuenta), tronaron contra su equipo. Cuando Estevan Florial se ponchó para el último out, se escuchó un “buuuu…” de esos que duelen en el orgullo. O deben doler a quienes sienten amor por la camiseta. No es que estos de la edición 2026 no lo tengan, pero si lo tienen, no se deja ver.
León (récord de 12-7) exhibió al pitcheo melenudo con seis carreras en las primeras cuatro entradas (incluidos jonrones de Sandber Pimentel y Gabriel Cancel).
En una noche en que, cabe decirlo, los Leones también se exhibieron solos, Yucatán se acercó peligrosamente 6-5 en la misma cuarta, pero de allí en adelante, los lanzadores bravos se crecieron.
Decir se exhibieron no solamente fue por no batear o por perder. En el primer acto, el joven cancunense Fabián Urbina, colocado en tercera base, soltó un elevado de foul que parecía de rutina. Decían los viejos mentores del béisbol que, más cuando estás en mala racha, fildea a dos manos, evitando papelones. La pelota que soltó Urbina no afectó, en una primera entrada de dos carreras, pero… En la octava, con el juego 6-5 y dos en base, Connor Panas puso la pelota en la franja de advertencia del central, y Florial fildeó bien, digamos que elegante, pero a una mano, y la bola cayó, entrando dos carreras.
Se oyó el grito de “Obeso… Obeso”, de aficionados (los que conocen del juego), para que entre Norberto. Lo metieron a batear de emergente en el cierre, pero así no se puede tener a un jugador en plenitud, mismo caso de Alonso Gaitán, que igual bateó de emergente tras Obeso. Dos elevados, dos outs, en tres pitcheos, y luego Florial sorbió ponche. Y fin de juego: ocho derrotas seguidas.
Los Leones mandarán el sábado a Yoanner Negrín a lanzar el segundo, mega urgidos de una victoria del “Asere” para volver a ganar.— Gaspar Silveira Malaver


