El pitcheo y una ofensiva tenue pusieron a los Leones arriba en un partido clave para la organización.
Las fieras vencían 2-0 a los Conspiradores de Querétaro, al suspenderse el partido, segundo de la serie, en la parte baja de la octava entrada por lluvia en el Estadio Finsus de Huimilpan.
No era un partido cualquiera. Se trataba del debut del nuevo mánager, el curazaleño Hensley Meulens, traído a la cueva para tratar de remediar una de las peores etapas de los Leones en tres décadas. Yucatán amaneció en el sótano de la Zona Sur, bateando poco (último en porcentaje, jonrones y carreras producidas). A Meulens y a su equipo de coaches con antecedentes de MLB los trajeron para eso.
Y los Leones batearon, sí (hasta la suspensión), conectando diez hits, pero sólo hicieron dos carreras, en el primer acto. Una la produjo Yadir Drake con rodado y otra Henry Ramos con sencillo. De allí en adelante, hits aislados, pero nada de carreras. Eso sí, pocos ponches, con respecto de otras noches: solamente cinco.
Mucho tuvo que ver el pitcheo. Yoaner Negrín les dio a los Leones, después, una gran apertura: cinco entradas, con pelota de cuatro hits, una base y cinco ponches, en 63 pitcheos (42 strikes). Luego lanzaron Ángel Perdomo, Miguel Castro y Ricardo Rodríguez sacó dos outs de la octava, tolerando un hit, y los umpires ordenaron la suspensión, que seguía al cierre de esta edición.
No jugaron de titulares ni Edwin Ríos ni Estevan Florial, dos de los extranjeros de menor rendimiento ofensivo. Florial entró a la defensiva en el octavo.— Gaspar Silveira
