La imagen de Lionel Scaloni inmóvil junto al campo, después del penal definitivo de Gonzalo Montiel en la final del Mundial de Qatar 2022, permanece como una de las escenas más recordadas del fútbol argentino.
Mientras sus jugadores celebraban la tercera estrella de la Albiceleste, el técnico permaneció en silencio hasta que uno de sus dirigidos lo abrazó y le dijo: “somos campeones del mundo”.
El entrenador argentino ha sido reconocido por conservar la serenidad en distintos momentos de presión, desde las críticas recibidas tras asumir el cargo en 2018 hasta la dramática final de aquella Copa del Mundo contra los franceses.
Scaloni atribuye parte de ese control emocional al ciclismo, actividad que practica diariamente desde su retiro como jugador. El entrenador suele recorrer las sierras de Mallorca, ciudad donde reside, así como rutas cercanas a Pujato, su localidad natal.
“Arriba de la bicicleta puedes pensar en tu equipo, en tu rival, en cómo preparar el partido. A mí me despejó mucho. Lo utilizo como terapia”, comentó Scaloni en entrevistas recientes.
Se impuso a las dudas
El técnico argentino asumió la dirección técnica de la selección argentina de manera interina tras la eliminación en el Mundial de Rusia 2018. En ese momento, la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) analizaba nombres como Mauricio Pochettino o Diego Simeone para tomar el mando del combinado nacional.
Sin experiencia previa como entrenador principal, Scaloni consolidó su permanencia después de conquistar la Copa América de 2021 y clasificar al Mundial de Qatar. Posteriormente, superó el tropiezo inicial ante Arabia Saudí y ajustó el funcionamiento del equipo con los ingresos de Enzo Fernández, Alexis Mac Allister y Julián Álvarez.
El estratega también consiguió potenciar el rendimiento de Lionel Messi durante la competencia.
“Las críticas eran normales, yo no había entrenado en ningún lado”, dijo después del título mundial.
Una exigencia distinta
Argentina llegará al Mundial de 2026 como campeona y con la presión de intentar repetir el título, algo que ninguna selección consigue desde Brasil en 1962.
El estratega dirigirá su segundo Mundial consecutivo, algo que sólo habían realizado históricos de los banquillos albicelestes: César Luis Menotti y Carlos Bilardo, quienes ganaron las otras dos estrellas del conjunto sudamericano.
El seleccionador dejó claro que ningún futbolista tiene asegurado un lugar pese a los éxitos recientes.
“No soy mucho de ver lo que se consiguió, siempre hay que seguir mirando para adelante”, declaró el estratega a finales de 2025.
La Albiceleste ganó la Copa América de 2024 y terminó como líder de las eliminatorias sudamericanas, incluso durante varios partidos sin Lionel Messi por problemas físicos.
Jorge Valdano destacó recientemente el funcionamiento colectivo del equipo. “Argentina ha alcanzado lo mejor que puede lograr una selección: ser un equipo”, afirmó el campeón mundial en México 1986.
Preparación poco ideal
Tras vencer a Brasil en noviembre de 2023, Scaloni puso en duda su continuidad al señalar: “No es un adiós, pero necesito pensar porque la vara está muy alta y está complicado seguir”.
Más adelante explicó que atravesaba problemas personales relacionados con la salud de sus padres, aunque también circularon versiones sobre diferencias internas en una concentración.
El entorno de la AFA atraviesa cuestionamientos por presuntas irregularidades administrativas, modificaciones al formato de la liga y decisiones arbitrales.
La organización de amistosos ante selecciones de bajo nivel también recibió críticas. Antes del Mundial, Argentina jugará amistosos ante Honduras e Islandia.
“Estamos bien, con ganas. Somos conscientes de que los rivales nos van a jugar diferente por ser el último campeón”, agregó Scaloni.
Argentina debutará el próximo 16 de junio contra Argelia en el Grupo J. Después se enfrentará a Austria y Jordania.— AP
