WASHINGTON (EFE).— El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, calificó ayer de “perdedores” a quienes, incluso dentro de los republicanos, han criticado el acuerdo que estarían a punto de firmar con Irán para poner fin a la guerra.
“Si llego a un acuerdo con Irán, será uno bueno y apropiado, no como el de Obama, que le dio a Irán enormes cantidades de dinero en efectivo y un camino claro y abierto hacia un arma nuclear”, declaró Trump en la red social Truth, en referencia al acuerdo nuclear de 2015 de Barack Obama, del que el republicano se salió en su primer mandato.
Trump insistió en que su acuerdo “es todo lo contrario”, y que aún no está terminado. “Así que no hagan caso a los perdedores, que critican algo de lo que no saben nada”, dijo.
Algunos republicanos criticaron las presuntas concesiones de Estados Unidos y cuestionaron la justificación de haber lanzado la guerra contra Irán.
“Si el resultado de todo esto es un régimen iraní (…) que ahora recibe miles de millones de dólares, que puede enriquecer uranio y desarrollar armas nucleares, y que tiene el control efectivo del estrecho de Ormuz, entonces ese resultado sería un error desastroso”, declaró Ted Cruz, de Texas.
Roger Wicker, de Misisipi, y presidente del comité de Fuerzas Armadas del Senado, advirtió que el acuerdo sería un “desastre” y que “lo logrado” por la ofensiva sería “en vano”.
Mike Pompeo, quien fue secretario de Estado en el primer mandato de Trump, arremetió contra el borrador asegurando que es similar al pacto nuclear de Obama.
El senador Lindsey Graham, un ávido partidario de la guerra, criticó el preacuerdo, pero cambió de opinión al revelarse que se contempla la normalización de relaciones entre Israel y Arabia Saudita.
