EL CAIRO (AP).— Estados Unidos está cerca de alcanzar un acuerdo con Irán que pondría fin a la guerra, reabriría el estrecho de Ormuz y haría que Irán renuncie a su reserva de uranio altamente enriquecido, informaron ayer funcionarios regionales a The Associated Press, aunque el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo que le pidió a sus representantes “que no se apresuren en llegar a un acuerdo”.
El mandatario afirmó que las negociaciones avanzan “de manera ordenada y constructiva” , y que la relación con Irán se vuelve “mucho más profesional y productiva”, y rechazó las críticas de los republicanos que buscan un enfoque más duro.
El acuerdo no se firmó ayer, según una persona familiarizada con el estado de las negociaciones que habló bajo anonimato. Presuntamente, Teherán aceptaría renunciar a su reserva de uranio altamente enriquecido, según dos funcionarios regionales bajo anonimato.
Una de las fuentes explicó que la forma en que Irán renunciará al uranio estará sujeta a más conversaciones durante un periodo de 60 días. Es muy probable que una parte de la cantidad sea diluida, mientras que el resto se transfiera a un tercer país, señaló. Rusia se ofreció con anterioridad a recibirlo.
Un funcionario estadounidense confirmó los 60 días, y señaló que si Irán no renuncia a su reserva no habrá alivio en las sanciones.
Asimismo, el estrecho de Ormuz se abriría gradualmente en paralelo a que Estados Unidos ponga fin a su bloqueo, dijeron las fuentes. Se destacó que se retirarían las minas de la vía fluvial, aunque un funcionario estadounidense había dicho el viernes que el ejército no ha encontrado minas.
Estados Unidos también permitirá que Irán venda su petróleo mediante exenciones de sanciones. El alivio de sanciones y la liberación de fondos iraníes congelados se negociarán durante el plazo de 60 días, agregaron.
Irán no ha hecho ningún compromiso público de renunciar a su uranio, una exigencia clave de Trump. El presidente Masoud Pezeshkian declaró que estaban listos “para asegurar al mundo que no buscamos un arma nuclear”.
Irán siempre ha insistido en que su programa es pacífico; posee 440.9 kilogramos de uranio enriquecido hasta una pureza del 60%, un corto paso técnico respecto a los niveles del 90% aptos para armas, según el Organismo Internacional de Energía Atómica.
El secretario de Estado, Marco Rubio, señaló ayer durante su visita a la India que las negociaciones han logrado “un progreso importante, aunque no un progreso final”, y que la “primera etapa” sería la reapertura total del estrecho.
Asimismo, el borrador del acuerdo incluye el fin de la guerra entre Israel y el grupo Hezbolá en Líbano, la cual comenzó dos días después del conflicto en Irán.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, dijo ayer en redes sociales que “cualquier acuerdo final con Irán debe eliminar el peligro nuclear”, y que Trump le había reafirmado el derecho de Israel a defenderse “en todos los frentes, incluido Líbano”.
