El calendario de la Liga Mexicana de Béisbol está llegando a su primera mitad y los Leones de Yucatán tienen números que nadie les envidia.
Con una de las peores ediciones de su historia, las fieras han sido blanco de críticas de todo tipo de sus aficionados, y de los que siguen al béisbol de la LMB. Por fortuna, si se puede ver así, lo malo lo están viviendo temprano en el calendario de 93 partidos, y queda la mitad para recuperarse.
Han desbaratado su proyecto original y son muy pocos los que quedan del róster del día inaugural. Pero, con pálido récord de 15-30, con su tercer mánager en el año, no han podido agarrar una racha positiva que les permita pensar que enderezarán la ruta del barco.
En parte, las cifras lo dicen, porque al deshacerse de los jugadores que no rindieron, llegaron otros de menor catadura, que tampoco han dado el ancho y se ven como relleno o contrataciones de patada de ahogado.
Si se revisa con cifras de por medio, el equipo, a la ofensiva, no tiene para aspirar a mucho: es último casi en todo.
El bastión ha sido el pitcheo, pero, ¿cuánto durará sin respaldo del bateo?
Y para hoy, cuando arranque la serie número 16, los Leones quizá hagan anuncios que sean clave en el intento de remontar (pueden activar a Yusniel Díaz, anunciar la salida de Erik González y el retorno, para más tarde, de Addison Russell, lesionados). Pero también esperan los aficionados que debe darse un golpe de autoridad fuera del diamante, que llegue desde la oficina, incluso para el cuerpo técnico: los que estén, tienen que demostrar que pueden o quieren hacerlo, todos. Se ve a ratos que juegan como sin ganas, que se entiende por las malas rachas, pero levantarse depende de ellos y de nadie más. No importa que digan que parecen un equipo de Liga Meridana. Están y deben responder.
Malas decisiones
En la semana pasada perdieron cinco partidos por la incapacidad de varios de sus peloteros, pero también porque el mánager, o el cuerpo técnico, cometieron errores visibles en el manejo de los lanzadores.
Al menos, eso es lo que esperan los aficionados.
Al corte de ayer, dos abridores de los Leones están entre los mejores 10 de efectividad, Ronnie Williams y Yoanner Negrín. Fácilmente tendrían dos o tres victorias más, de no ser porque los relevistas fallaron o los artilleros no dieron el más mínimo apoyo.
El relevo ha tenido recientemente actuaciones más de entre azul y buenas noches, esto en parte a que ha sido muy trabajado, y por la otra, al tener brazos que no son los adecuados en este paso.
Juego de Estrellas
Ayer, por otro lado, la Liga Mexicana abrió sus votaciones para el Juego de Estrellas, y los Leones de Yucatán, obligatoriamente, tienen que presentar sus propuestas posición por posición para obtener sufragios. En las redes sociales les dieron con todo, pues al cumplir con el mandamiento de la LMB, los aficionados les cayeron duro porque, consideran, ninguno de los peloteros regulares tiene números para estar en el clásico de media temporada, que este año se disputará en Monterrey.
Si fuera por méritos, de los regulares, podría ser Norberto Obeso el único que se salve de la quema y pueda ir al choque estelar, siempre que lo elijan los encolerizados aficionados. De los lanzadores, Negrín y Williams, pero a los pitchers los escogen los mánagers.


