La selección de Países Bajos en su primera práctica en Kansas City, el miércoles, previo a su debut mundialista
La selección de Países Bajos en su primera práctica en Kansas City, el miércoles, previo a su debut mundialista

El camino que conduce al centro de entrenamiento que Países Bajos tiene como su campamento base en Kansas City para el Mundial, se suponía que debía ser acogedor, con esos letreros de “welkom” en neerlandés que hacen que uno de los mejores equipos del mundo se sienta como en casa.

Incluso el nombre de la calle, Teal Rising Way —un homenaje al Kansas City Current, la franquicia de la National Women’s Soccer League cuyas instalaciones están usando los neerlandeses— se ha cambiado temporalmente a “Oranje Rising Way” durante las próximas seis semanas en honor a los colores naranjas del equipo. Pero quizá alguien debió reconsiderar los letreros blancos que señalan hitos importantes del Mundial para Países Bajos.

Cada uno de ellos es un recordatorio de que el país no ha ganado el torneo.

“¿Hasta dónde podemos llegar? Sí, ojalá hasta el final”, expresó el defensor Virgil van Dijk, que disputará su segunda Copa del Mundo y que volverá a ser el capitán del equipo neerlandés cuando inicie la fase de grupos contra Japón, el domingo en Dallas.

“Sabemos lo difícil que será”, reconoció el central de Liverpool después de una práctica realizada bajo un sol implacable, que llevó la sensación térmica cerca de los tres dígitos. “Pero toda nuestra concentración estará en Japón, ante todo. Eso acaparará toda nuestra atención. No miraremos demasiado hacia adelante. Pero todos tenemos grandes sueños y daremos todo lo que tenemos”.

Durante mucho tiempo, los neerlandeses han cargado con el indeseado mote de ser la mejor nación que nunca ha ganado el Mundial. De hecho, son la única selección que ha llegado a tres finales sin coronarse.

Países Bajos regresó a un Mundial en 1974 tras casi cuatro décadas de ausencia y, liderada por Johan Cruyff y su revolucionario “fútbol total”, alcanzó la final ante la anfitriona Alemania Occidental. Aunque se adelantó en el marcador, cayó 2-1 frente al equipo de Franz Beckenbauer en Múnich. Cuatro años después, el golpe fue aún más doloroso. En Argentina 1978, los neerlandeses volvieron a disputar el título frente al país anfitrión. Dick Nanninga empató 1-1 a ocho minutos del final, pero en la prórroga Mario Kempes y Daniel Bertoni sentenciaron el 3-1 para la Albiceleste en Buenos Aires. La tercera final llegó en Sudáfrica 2010. Tras igualar sin goles en el tiempo reglamentario ante España, Países Bajos vio escapar nuevamente la Copa cuando Andrés Iniesta marcó al minuto 116 para decretar el 1-0 definitivo.

La “Naranja Mecánica” accedió a las semifinales en 2014 antes de, inexplicablemente, no clasificarse en 2018. Pero regresó en 2022 en Qatar con van Dijk como líder. Avanzaron con solvencia en la fase de grupos, encajando un solo gol, y luego dominaron a Estados Unidos en octavos de final antes de perder ante el eventual campeón Argentina por penales en los cuartos de final.

Pero si se dejan de lado las tandas de penales, los neerlandeses están invictos en sus últimos 12 partidos en el Mundial. La única selección con una racha más larga de ese tipo es Brasil, que hilvanó 13 encuentros gracias al brillante juego de Pelé entre 1958 y 1966.

“Creo que tenemos un gran grupo de jugadores, sobre todo como seres humanos. Nos llevamos muy bien entre nosotros”, indicó Van Dijk. “Pero, obviamente, todo se trata de los resultados. Se trata de rendir. Todos los jugadores que están aquí, especialmente a lo largo de los años, son futbolistas que han jugado al más alto nivel, viviendo cosas increíbles en sus carreras. Ganando trofeos. Jugando para los clubes más grandes”.

“Se están reuniendo aquí e intentando hacer sentir orgulloso a su país. Es lo más grande que puedes hacer”.

Aunque se considera que los neerlandeses son favoritos para salir de su grupo, el camino hacia las rondas de eliminación directa no será fácil. El trío de Japón, Suecia y Túnez representa una serie complicada de partidos, y el equipo del entrenador Ronald Koeman ha lidiado con lesiones; el defensor Jurrien Timber ya se marchó por una lesión en la ingle y el arquero Bart Verbruggen se recupera de una reciente lesión de cadera.

No está claro si Verbruggen jugará el domingo contra Japón.

“Sabemos que Japón es fuerte. Hemos analizado al equipo y a los jugadores”, señaló Koeman. “Hablamos de su sistema, normalmente desde dónde inician el juego, y del estado físico de sus futbolistas. Es difícil. Pero creemos en nosotros. Respetamos a Japón, pero nosotros somos Países Bajos, y ellos nos respetarán. Creo que será un partido interesante y uno difícil”.

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