Alireza Beiranvand brilló bajo los tres palos para resguardar el empate 0-0 de Irán ante Bélgica, aunque el conjunto iraní no pudo conseguir su primer triunfo en el Mundial pese a que los Diablos Rojos jugaron con 10 hombres durante buena parte de la segunda mitad.
El defensor belga Nathan Ngoy recibió una tarjeta roja directa al minuto 66 tras equivocarse en la salida y cometer de inmediato una falta sobre Mehdi Taremi para evitar que el astro iraní quedara mano a mano frente al portero.
Irán no pudo aprovechar la ventaja numérica y, de hecho, fue Bélgica la que generó las mejores ocasiones de gol en el tramo final.
Aun así, ambos equipos sumaron su segundo empate consecutivo en la fase de grupos. Ninguno de los dos conjuntos quedó satisfecho con el resultado en el SoFi Stadium (oficialmente Estadio Los Ángeles para esta Copa del Mundo).
Irán lamentará haber desaprovechado una oportunidad de oro para derrotar a una potencia ubicada en el décimo lugar del ranking de la FIFA, en medio de un turbulento camino hacia el Mundial marcado por restricciones y rechazos de visa de Estados Unidos.
Por su parte, el talentoso equipo belga sigue sin anotar en sus dos compromisos del torneo y únicamente se ha hecho presente en el marcador gracias a un autogol en su empate frente a Egipto.
Bélgica dominó la posesión durante los primeros 60 minutos, pero Irán fabricó varias oportunidades claras que fueron frustradas por el arquero Thibaut Courtois, quien igualó la sobresaliente actuación de Beiranvand.
El guardameta iraní detuvo dos remates de Maxim De Cuyper en la segunda mitad, incluida una ocasión clarísima a los 86 minutos.
Pese a controlar el balón durante largos pasajes, Bélgica fue incapaz de superar el bloque defensivo iraní. El conjunto asiático tuvo las mejores oportunidades al comienzo del encuentro, incluida una brillante jugada a balón parado que terminó con un gol de Taremi, anulado por fuera de juego tras la revisión del VAR.
El destacado extremo belga Jérémy Doku no vio acción por una enfermedad.
El resultado deja a los Diablos Rojos, semifinalistas de 2018 en peligro de no clasificarse en el Grupo G. Bélgica aún accedería a la siguiente ronda si vence a Nueva Zelanda en su último partido de grupo, pero cualquier otro resultado pondría en duda su clasificación.
Para Irán, por su parte, el empate significa que es la primera vez que evita la derrota en sus dos primeros partidos de un Mundial.
“Bélgica no impresionó. Creo que Irán mereció el punto. Aunque Bélgica creó buenas ocasiones con diez hombres, en general fue una actuación decepcionante”, sentenció el excentrocampista francés Patrick Vieira.
“Ninguno de sus dos mejores jugadores (Kevin De Bruyne y Romelu Lukaku) están en forma para competir. Necesitan más tiempo. Esperemos a ver qué pasa”, manifestó.— AP
