España afrontará hoy en Los Ángeles los dieciseisavos de final del Mundial con la misión de romper una racha que arrastra desde el título conquistado en Sudáfrica 2010: no superar una eliminatoria desde entonces.
El conjunto dirigido por Luis de la Fuente llega a este encuentro como favorito tras completar una sólida fase de grupos, en la que terminó invicto y sin recibir goles, registro que comparte únicamente con México.
La Roja tendrá dos bajas importantes: Nico Williams, quien quedó descartado por una lesión muscular en el aductor derecho, y Yeremy Pino, quien tampoco estará disponible por un esguince acromioclavicular.
Lamine Yamal volverá al once titular, acompañado por Álex Baena, mientras que Mikel Oyarzabal encabezará el ataque. Dani Olmo apunta a ingresar en el lugar que ocupó Mikel Merino para reforzar el juego ofensivo.
La principal duda permanece en el lateral derecho entre Marcos Llorente y Pedro Porro.
Luis de la Fuente confirmó que Yamal está recuperado.
“Lamine Yamal está para jugar todo lo que se le exija”, manifestó el estratega.
Sobre su rival, Austria, señaló que “es un equipo muy agresivo y muy decidido. Va a ser un partido de muchos duelos”, puntualizó.
También destacó la confianza que tiene en su plantel: “A medida que pasan los días confío más ciegamente en este equipo”, externó.
En busca de una hazaña
Austria alcanzó la fase de eliminación directa tras un agónico empate 3-3 frente a Argelia, resultado que le permitió quedar en el segundo lugar del Grupo J. Antes venció a Jordania y cayó ante Argentina, reflejando una trayectoria irregular.
El equipo dirigido por Ralf Rangnick se caracteriza por su presión alta y el gegenpressing, aunque el técnico reconoció que necesitará mejorar defensivamente para competir con España.
“Es lógico que tengamos margen de mejora en el comportamiento defensivo de todo el equipo”, afirmó Rangnick en los previos.
Además, reconoció la calidad del rival.
“España es, probablemente, el mejor equipo del mundo con la posesión del balón”, precisó el técnico.
Por su parte, Florian Grillitsch aseguró que el equipo mantendrá su identidad basada en intensidad y presión, mientras Phillipp Mwene reconoció que Austria aún no ha mostrado su mejor versión en el torneo y confía en que pueda hacerlo ante España, en el primer duelo mundialista de eliminación directa para los austriacos desde 1954.
El vencedor de este partido se medirá en los octavos de final con el ganador del duelo entre Portugal y Croacia, en el estadio de Dallas.— EFE
