No hay nada como un gran partido de la Copa del Mundo con el país anfitrión como protagonista y, cuando ese equipo tiene un historial en casa impresionante —como sin duda lo tiene México en el Estadio Azteca—, existe un verdadero factor de intimidación.
El Mundial ha quedado en manos del país anfitrión en seis ocasiones, la más reciente en 1998. Pero hay esperanza para Inglaterra. Algunos de los partidos más célebres en la historia del certamen fueron precisamente faquellos en los que el local terminó derrotado.
A continuación, un repaso de las ventajas de jugar el Mundial en casa a lo largo de la historia:
Italia 1934
Los dos primeros Mundiales fueron ganados por los anfitriones: Uruguay en 1930 e Italia en 1934. Este último adquirió mala fama por el uso que Benito Mussolini hizo del torneo como herramienta política y, quizá, por su influencia en el arbitraje. Cabe reconocer que, cuatro años más tarde, Italia se convirtió en el primer equipo en ganar un Mundial fuera de casa, al conquistar el título en Francia.
Brasil 1950
La selección brasileña posee un récord de cinco campeonatos, pero nunca ha triunfado como anfitriona. En 1950 le bastaba un empate frente a Uruguay para quedarse con el título —el torneo se definió mediante una fase final de grupos y no con una final única—, pero ante unas 200 mil personas en el estadio Maracaná de Río de Janeiro sufrió una impensada derrota por 2-1.
Alcides Ghiggia, autor del gol de la victoria, dijo alguna vez que solo tres personas habían silenciado el Maracaná: “El papa, Frank Sinatra y yo”.
El recuerdo de aquella derrota seguía presente cuando Brasil volvió a albergar el torneo en 2014, y la caída en semifinales ante Alemania resultó todavía más humillante. Al menos esa vez el suspenso duró poco, pues los visitantes marcaron una ráfaga de goles en el primer tiempo para encaminarse a una goleada de 7-1.
Inglaterra 1966
El único campeonato mundial de Inglaterra llegó en casa y no estuvo exento de polémica.
En la final contra Alemania Occidental, disputada en Wembley, un disparo de Geoff Hurst en la prórroga pegó en el travesaño y picó cerca de la línea de gol. ¿Entró o no? La tecnología para resolver esa clase de jugadas no se implementó sino hasta varias décadas después.
Los árbitros concedieron el tanto, que puso a Inglaterra arriba 3-2. Más tarde, Hurst volvió a marcar para completar su triplete y sellar el triunfo por 4-2.
Argentina 1978
Países Bajos perdió finales consecutivas en 1974 y 1978, y en ambas cayó ante el país anfitrión. En 1974, los neerlandeses marcaron primero, pero terminaron perdiendo 2-1 frente a Alemania Occidental. Cuatro años después debieron enfrentar a Argentina ante una multitud enfervorizada en Buenos Aires. Los argentinos saltaron al campo varios minutos después que los neerlandeses, dejando a los visitantes solos frente a una afición hostil. Luego surgió una disputa sobre si René van de Kerkhof podía jugar con un yeso. Argentina terminó imponiéndose 3-1 en la prórroga.
Los neerlandeses estuvieron cerca de enfrentar a Brasil en esa final. Argentina necesitaba ganar por al menos cuatro goles a Perú en su último partido del grupo semifinal para avanzar al encuentro por el título.
Lo hizo por 6-0, resultado que dio pie a numerosas teorías de conspiración.
Italia 1990
A veces no está tan claro quién es el equipo local. Al menos eso esperaba Diego Maradona cuando Argentina se preparaba para enfrentar a Italia en la semifinal disputada en Nápoles. La figura del Napoli era venerada en esa ciudad, pero ¿los aficionados locales realmente lo apoyarían contra su propio país? Maradona intentó avivar las divisiones entre el norte y el sur de Italia.
“Después de tanto racismo, solo ahora se apresuran a recordar que Nápoles es parte de Italia”, declaró Maradona a Corriere dello Sport. “Ahora que han abofeteado a los napolitanos de todas las maneras posibles, alguien les dice que son italianos, que solo importa Italia. Es increíble, absurdo, ofensivo”.
Al final, la afición alentó a Italia, pero Argentina se convirtió en el primer equipo del torneo en marcarle un gol a la “Azzurra” y empató 1-1. Después ganó la tanda de penales para eliminar al anfitrión. En la final, disputada en Roma, Argentina fue recibida con hostilidad y perdió frente a Alemania Occidental.
Francia 1998
El más reciente país en conquistar el título como anfitrión fue Francia. Los franceses nunca antes habían disputado una final y ni siquiera lograron clasificarse para los Mundiales de 1990 y 1994.
En casa alcanzaron el partido decisivo e impidieron que Brasil lograra el bicampeonato.
Japón-Corea del Sur 2002
El Mundial de 2002 fue organizado conjuntamente por Japón y Corea del Sur, y este último protagonizó una campaña memorable al alcanzar las semifinales. Italia y España tuvieron poco que celebrar con el avance de los surcoreanos.
Después de que Italia cayó ante Corea del Sur en la prórroga de los octavos de final, la FIFA informó que recibió cientos de miles de correos electrónicos de aficionados italianos indignados por el arbitraje.
En cuartos de final, Corea del Sur eliminó a España en penales, luego de que a los españoles les fueran anulados varios goles. El presidente de la FIFA, Sepp Blatter, negó cualquier conspiración, aunque reconoció que hubo algunas decisiones arbitrales equivocadas.
