Justhin, Isaac y Alfredo, tres adolescentes que recién egresados de la secundaria, salieron de casa en Jardines del Paraíso 2 en Guadalajara, Jalisco; y hasta el momento se desconoce de su paradero.

La Fiscalía de Jalisco mantiene un operativo para dar con el paradero de los jóvenes desaparecidos, quienes fueron vistos por última vez tras salir de su ceremonia de graduación de secundaria.

“Fuimos a su graduación, al regresar de ella me pide permiso para salir, el cual yo accedo, me voy a hacer unos mandados y al regresar a casa pues obviamente no estaba”, fue lo contó Janeth Molina, madre de Justhin a los medios de comunicación, que cita UnoTv.

La familia teme que sus hijos hayan sido reclutados por el crimen organizado, siendo ésta la línea de investigación que siguen las autoridades que ya trabajan en el caso. El último mensaje que recibió la madre de Justhin de su hijo decía: “Me voy por tres meses, ora por mí, te quiero, mami”.

Las familias de los jóvenes desaparecidos señalan que tras denunciar el hecho han recibido llamadas intimidantes y de intentos de extorsión, que amenazan con atentar con la vida de los adolescentes si la familia deja de atender los llamados.

Aunque las autoridades ya realizan una investigación sobre las desapariciones, cabe destacar que este no sería un hecho aislado, pues responde al mismo modus operandi del crimen organizado en otras localidades, como en Chiapas.

Adolescentes “levantados” desde 2024

Al concluir la secundaria, en junio de 2024, Ángel Fabricio Santiago Torales le dijo a su madre que quería continuar sus estudios y llegar a ser piloto aviador.

El sueño duró poco. Dos meses después —el 19 de agosto— fue sacado de su casa a la fuerza por hombres armados y no se ha vuelto a saber de él; sólo tenía 15 años. Ese mismo día, otros tres adolescentes del municipio de Arriaga desaparecieron en circunstancias similares.

“Fabricio era como un niño cualquiera. Era divertido y cumplía con su responsabilidad como hijo y como estudiante”, asegura a El Universal su madre Candy Lizbeth Torales Ramírez, quien enfermó a raíz de la desaparición de su hijo, pero no deja de participar en las actividades en el grupo de madres buscadoras al que se unió.

Desde entonces, la madre acude a la fiscalía a pedir que le informen respecto a los avances del caso, participa en jornadas de oración y sale a las calles a colocar las fichas de búsqueda en Arriaga y municipios vecinos.

Desapariciones en Arriaga: lo que se sabe

Arriaga es un municipio del pacífico chiapaneco que delimita con Oaxaca. En ese año se había convertido en una zona estratégica de las organizaciones criminales que se disputaban el territorio y eliminaban a sus adversarios con ejecuciones en la vía pública.

A las 15:30 horas del lunes 19 de agosto, mientras se quitaba el uniforme de la preparatoria y jugaba con su teléfono, cuatro hombres armados irrumpieron en la casa de Fabricio, en el barrio Bella Vista San Isidro. Ni sus abuelos, tías o primos pudieron hacer nada para evitar que se llevaran al joven. Los hombres no dijeron por qué y amagaron a la familia con armas de alto poder.

Con miedo salieron a la calle minutos después, donde supieron por un vecino que el muchacho había sido subido a un vehículo de color azul. Más tarde llegaron elementos de la Policía Municipal para preguntar por el nombre del estudiante, edad y a qué se dedicaba. El oficial al mando anotó todo en una libreta y se retiraron del lugar.

Casi a la misma hora, Yuritzi Pérez Feliciano, de 16 años, caminaba rumbo a su casa en la colonia Infonavit, cuando hombres armados le cerraron el paso y la obligaron a subir a un vehículo. Por la noche, a las 22:30 horas, ocho hombres armados tiraron la puerta de la casa de Martín Gustavo Ramos Cruz, de 15 años, en el barrio Los Pocitos, para llevárselo ante la sorpresa de su madre y hermanos que preguntaron por qué lo detenían sin una orden de aprehensión. “Búsquelo en la fiscalía”, les respondió uno de los hombres. A

las 03:00 horas del 20 de agosto, los hombres llegaron a la casa de Emanuel Alemán Camacho, de 16 años, en la colonia Infonavit San Isidro. Lo llamaron por su nombre, él se puso un pantalón y una camisa, y lo sacaron de la vivienda. Nadie volvió a saber de ellos.

El próximo 19 de agosto se cumplirán dos años de la desaparición de los cuatro adolescentes y, a la fecha, la fiscalía no ha aportado ninguna pista sobre su paradero. En una ocasión se montó un operativo en un rancho abandonado, pero desde ahí nunca más han hecho nada. Las madres han viajado a Tuxtla para reunirse con funcionarios, pero no ven avances.

El 2 de noviembre de 2024, cuando Fabricio cumplió 16 años, en su cuenta de Instagram hubo una transmisión en vivo de varios minutos para un reducido grupo de personas, pero ni sus conocidos ni familiares pudieron acceder.