Francia y Marruecos abrirán hoy los cuartos de final del Mundial 2026, un enfrentamiento que estará enmarcado por el ímpetu de revancha de la selección del norte de África.
Marruecos hizo historia hace cuatro años en Qatar al convertirse en el primer equipo del continente africano en alcanzar las semifinales del torneo.
Ese duelo acabó con una inapelable victoria 2-0 de Les Bleus, los entonces campeones del mundo que acabaron sucumbiendo por penales en la final contra Argentina.
Ante el único equipo de África que sigue en carrera, Francia quiere confirmar hoy en las afueras de Boston sus credenciales de favorita para entreverarse entre los cuatro mejores por tercer Mundial consecutivo.
El seleccionador francés Didier Deschamps espera un partido muy distinto al trámite áspero que fue el choque contra Paraguay en la ronda de octavos de final, resuelto con un gol de penal cobrado por Kylian Mbappé en el segundo tiempo.
“El perfil de Marruecos no es el de Paraguay”, dijo Deschamps.
“Es un equipo excelente, realmente magnífico, con individualidades de primer nivel. No están aquí para jugar por jugar. Están aquí para ganar”.
“Les gusta tener el balón, atacar y marcar goles”, añadió. “Tenemos que estar preparados, rendir al máximo y dar lo mejor de nosotros mañana contra este gran equipo”.
La amarilla de Olise
Deschamps confirmó que la apelación que los franceses sometieron por controversial tarjeta amarilla mostrada al astro Michael Olise durante la victoria en octavos de final del Mundial ante Paraguay fue rechazada ayer por la FIFA.
“No hubo ningún cambio en lo que respecta a la tarjeta amarilla de Olise”, señaló Deschamps. “Recibimos esta mañana la decisión de la FIFA de que se mantenía la tarjeta amarilla”.
Esto significa que, si Olise recibiera otra amarilla hoy, sería suspendido para un posible partido de semifinales, ya sea contra España o Bélgica.
La federación francesa apeló la cartulina mostrada a Olise a los 97 minutos de la victoria 1-0 sobre Paraguay, tras su altercado con Matías Galarza Fonda.
Galarza cayó al suelo durante un forcejeo entre ambos jugadores, aunque las repeticiones de vídeo solo parecían mostrar a Olise sujetando la camiseta del paraguayo antes de que este se desplomara sobre el césped.
La apelación se produjo después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, realizara una llamada telefónica la semana pasada al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, para argumentar que el delantero de Folarin Balogun no debía haber sido suspendido para el partido del lunes contra Bélgica debido a una tarjeta roja en un encuentro de la semana anterior.
La FIFA levantó la suspensión y autorizó a Balogun a jugar por los coanfitriones.
Con una victoria, Francia seguiría encaminada a convertirse en apenas la tercera nación en alcanzar las semifinales en tres torneos consecutivos, uniéndose a Alemania (cuatro de 2002 a 2014 y tres de 1982 a 1990) y Brasil (tres de 1994 a 2002).
Mbappé y la polémica
Deschamps también salió al paso de cuestionamientos sobre si el astro Mbappé podría verse afectado por la polémica desatada por los insultos proferidos en su contra por una senadora paraguaya.
“Kylian es fuerte y no le afecta nada de lo que se dice. Está en lo suyo. No le importa nada y está a un gran nivel”.
Fiscales franceses han abierto una investigación por insulto público agravado e incitación al odio o a la violencia por los improperios formulados por Celeste Amarilla, senadora del Partido Liberal Radical Auténtico de Paraguay, en su cuenta de X.
Esto después de que Mbappé convirtió el penal decisivo el sábado, en la victoria sobre Paraguay. Amarilla se burló de los orígenes, la crianza, la educación y la apariencia del capitán francés.
Las preguntas sobre el arbitraje surgieron después de que tres jugadores franceses recibieran tres tarjetas amarillas en la ronda anterior, frente a ninguna para Paraguay en un partido muy ríspido.
Pero Deschamps indicó que su preocupación es mínima.
