Edición del Diario con el título “El sol del pendón argentino vuelve a sonreír” sobre la coronación de Argentina ante Alemania en el México-86
Edición del Diario con el título “El sol del pendón argentino vuelve a sonreír” sobre la coronación de Argentina ante Alemania en el México-86

Dicen que los de la “vieja guardia” aprendimos viendo periódicos, leyendo revistas. Tele, era muy poco lo que se podía.

Por ello, quizá nos quedamos con algún destello como el que les llevamos esta Copa: la gran final de 1986, que vio coronarse en México a Argentina.

El domingo 29 de junio de 1986 enfrentó a la selección albiceleste con la de Alemania en el Estadio Azteca. Verano caluroso, jugando a mediodía. Todo mundo pendiente de esta final, pero solamente en radio y tele, no había para más, como ahora, que hasta sin quererlo, te llegan notificaciones en tiempo real casi jugada a jugada.

A cuarenta años de distancia nos toca estar en la Redacción preparando la edición previa a la jornada final del Mundial 2026, tripartita (México-Estados Unidos-Canadá) y hay dos cadenas pasándolo en tele abierta, en todas las redes sociales. Una doble plana previa a la batalla España-Argentina, alimentada por el monstruo que es la inteligencia artificial.

Ese día, lo recuerdo bien, andaba de beisbolista juvenil y acompañamos al equipo del maestro Luis Concha Méndez a San Antonio Millet, no a jugar, sino como soñadores. Y no se completaba el equipo y de pronto: “Nachito, hoy juegas. Vas a catchear”.

Y mientras gritaban gol en la tele que había en la casita de frente al campo, nosotros estábamos con el sol a rajatabla en el diamante.

Bueno, mucho bla-bla…

Lo que quería contarles de la final de hace cuatro décadas fue el encanto del título que usó el Diario para coronar el segundo ascenso argentino al trono. La ansiedad por leer era grande y antes de ir a la escuela, a querer leer qué decían de la victoria de los de Maradona.

Primero me quedé en duda enorme, pero de a poco le fui buscando y creo que, con tantos títulos leídos y editados, no tengo la menor duda de que ese de 1986 fue de lo más poético que he visto: “El sol del pendón argentino vuelve a sonreír”.

Lo deletree, lo leí muchas veces, hasta que le entendí. La bandera de Argentina tiene al centro un sol sonriente. Los ches habían ganado entre épica y polémica la Copa del Mundo de 1978 en su casa, pero fueron un fracaso en España 1982. México, con la horrenda “mano de Dios” y la genialidad de Maradona, permitió a los sudamericanos volver al trono.

Y el sol de su bandera sonrió otra vez.

Otros que, les he contado, me cautivaron fueron: “Tanques alemanes trituran a la selección” y “Los tambores tunecinos enloquecen a México”. El Diario nos permitió muchas oportunidades de contarles estas remembranzas, de donde salieron grandes aprendizajes.

Este domingo, Argentina va a otra final. Y España tiene para su bicampeonato. ¡Que haya juego limpio”.

Periodista del Diario

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