• El yucateco Russell Acosta (derecha) durante el entrenamiento abierto a los medios que se realizó ayer en el gimnasio “San Francisco de Asís”
  • Russell Acosta posa junto a su esposa Perla Rosado, ayer

El boxeador kanasinense Russell Acosta Silveira está a punto de hacer realidad uno de sus mayores sueños: conquistar el mundo desde Tokio, Japón, donde el próximo domingo 27 de septiembre disputará un campeonato internacional.

Tokio será el escenario de una pelea que representa mucho más que un combate para el pugilista yucateco.

“Estoy muy contento por eso”, expresó Russell, quien recordó que será el segundo pugilista de su familia en viajar a Japón. El primero fue su tío José “Cacho” Silveira, quien también tuvo la oportunidad de subir al ring en tierras niponas.

Ahora, Russell tendrá una motivación distinta: pelear por una corona mundial.

Los nombres de Miguel Canto, Lupe Madera, Juan Herrera, Guty Espadas — padre e hijo—, Freddie Castillo y Gilberto Keb ya forman parte de la historia del boxeo yucateco. Russell busca colarse en esa lista.

Para él, esos campeones son una inspiración.

“Es un orgullo y una inspiración que Miguel Canto lo haya logrado y, ¿por qué nosotros no?”, señaló con la ilusión de regresar a casa con el campeonato mundial.

Para Russell, la inspiración, la motivación y la fuerza vienen de una persona muy especial: su hija, que aún está en camino.

Como parte de su preparación, Acosta Silveira acudió a un campamento de 55 días en Jiquipilco, Estado de México. El boxeador mencionó que le ha tocado vivir el embarazo a distancia, pero la gran oportunidad mundial llega prácticamente de la mano con uno de los acontecimientos más importantes de su vida.

Entre risas y expresiones de nerviosismo, comentó que existe la posibilidad de que el nacimiento ocurra mientras él se encuentre en Japón. Sin embargo, mantiene un deseo muy claro: regresar a Yucatán con el campeonato y poder conocer a su hija como campeón mundial.

“Los tiempos de Dios son perfectos”, afirmó.

Para su preparación, Russell trabajó durante casi dos meses en la altura de Jiquipilco, ubicada entre los 2,000 y 2,600 metros sobre el nivel del mar.

También realizó sesiones de sparring con peleadores zurdos y de diferentes estilos, con el objetivo de enfrentar características similares a las de su rival japonés, Ryusei Matsumoto.

Russell sabe que la pelea puede extenderse hasta los 12 asaltos y asegura estar preparado para ello.

“Estamos preparados para los 12 rounds y, si se da el knockout, muy bien. Si no, vamos a estar buscando el resultado que queremos, que es ganar”, afirmó.

Su preparador, Jesús Basto, compartió que uno de los grandes retos de la pelea será salir adelante en una plaza donde el factor local puede pesar en las tarjetas.

Con los guantes listos y después de semanas de sacrificio lejos de casa, Russell Acosta Silveira se prepara para subir al ring en Tokio el domingo 27 de septiembre.

Russell busca escribir su propio nombre en la historia del boxeo mexicano, con una corona mundial como objetivo y con una motivación que va mucho más allá del ring: regresar a Yucatán como campeón y encontrarse con su hija con el sueño cumplido.— Ilse Noh Canché

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