Rafael Ramos Vázquez

La Triple Corona de bateo es un logro que muy pocos jugadores que han enfundado un uniforme de Grandes Ligas han conseguido. Para obtener ese galardón se requiere dominar tres habilidades ofensivas distintas al mismo tiempo durante toda una larga y agotadora temporada de seis meses y 162 partidos, teniendo de rivales a todos los jugadores de los demás equipos que militan en su liga.

Por eso es una de las metas más respetadas y difíciles del beisbol. La tercia de destrezas, a detalle, es la siguiente: porcentaje, jonrones y carreras producidas.

Para lograr el porcentaje, se requiere contacto constante y disciplina, para los jonrones es necesario poder puro, y para impulsar carreras, además de la potencia, exige compañeros en las colchonetas. Esa característica hace que no dependa únicamente del bateador, es indispensable que los camaradas se embacen frecuentemente y se sitúen en posición de anotar: puede ser un excelente “hitero”, pero no traer carreras al plato.

En épocas pasadas legendarias estrellas como Willie Mays, Hank Aaron o Babe Ruth, nunca lo lograron a pesar de poseer majaguas que aterraban a cualquier lanzador.

Miguel Cabrera, último ganador de la Triple Corona de bateo en MLB y único latino en lograrlo
Miguel Cabrera, último ganador de la Triple Corona de bateo en MLB y único latino en lograrlo

El perfil “completo” que tenían leyendas como Ted Williams, Ty Cobb o Lou Gehrig cada día es más raro y si a eso sumamos que en la actualidad los lanzadores son más fuertes, los relevistas más especializados, la velocidad de la picheada se ha incrementado, el estudio, análisis y censo de los jugadores es más meticuloso, cada día será más difícil obtener ese trofeo.

Para los amantes de las estadísticas señalo: esa distinción, la Triple Corona de bateo, en toda la historia de la Gran Carpa únicamente se ha conseguido 17 veces, diez en la Liga Americana y siete en la Liga Nacional. Solamente dos peloteros la han obtenido dos veces, Ted Williams y Roger Hornsby, y éste era un hombre muy obsesivo que decía: “Yo no juego para divertirme, juego para ganar títulos de bateo”.

El año 1909 es la única vez que en un mismo calendario un jugador de cada liga, Nacional y Americana, Honus Wagner y Ty Cobb respectivamente, llevaron a sus vitrinas la Triple Corona. En los años 1966 y 1967 es la única vez que la corona se ha ganado en años consecutivos, los triunfadores fueron Frank Robinson y Carl Yastrzemski, el hombre del nombre impronunciable.

La Liga Nacional parece ser la más difícil para llevarse el honor, ya que la última vez que se obtuvo fue en el año 1937, por Joe Medwick. De eso ya pasaron cerca de noventa años y nadie parece querer agenciárselo y sólo faltan dos años para que se cumpla la centuria.

En la Liga Americana, después de 45 años de sequía, en el año 2012 el venezolano Miguel Cabrera levantó el triplete convirtiéndose en el único latino en tener ese honor.

Triples Coronas perdidas por un cuadrangular o una carrera: en 1934 Lou Gerhrig lideró bateo y carreras impulsadas, conectando 49 vuelacercas, pero Jimmie Foxx conectó 50. En el año 2013 Miguel Cabrera encabezó los departamentos de bateo y cuadrangulares, impulsó 137 carreras, pero Chris Davis llevó a la registradora 138.

¿Jugador ganador de tres veces la Triple Corona de bateo? Ninguno.

Nunca lo veremos. La tríplice diadema exige al pelotero salud, suerte, oportunidades y a veces… un solo swing más. Mérida, 28 de septiembre de 2026

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