Ninguna eliminación saca tantas astillas como la de los Yanquis, así que la barrida humillante sufrida ante las Rayas de Tampa Bay en la Serie Divisional hizo escándalo en Nueva York.
Desde los ruidosos titulares de los tabloides y la dura seriedad de los periódicos tradicionalmente grandes, todo mundo criticó a los Bombarderos luego de la limpia sufrida en el Yankee Stadium ante las Rayas.
Los jugadores aceptaron el fracaso, y el mánager Aaron Boone fue mucho más allá, hablando de un “clubhouse roto” vivido en este 2026.
“En lo que a mí respecta, es un fracaso ya que no pudimos hacer el trabajo”, expresó Ben Rice, de los pocos que batearon en la serie ante Tampa. “Toca pensar en el próximo año, lamentablemente… Nos superaron, simple y llanamente. Lanzaron mejor que nosotros, batearon más que nosotros”.
Luego de 93 victorias en la campaña regular y una barrida abultada sobre los Medias Rojas en la serie de comodines, lo que el piloto Boone describió como su “clubhouse roto” pasará el resto de octubre como observadores, con la sequía de Series Mundiales de la franquicia ahora extendida a 17 temporadas, mientras aquel desfile en 2009 se desvanece aún más en la memoria.
“Tenemos que ser más completos ofensivamente, defensivamente, en el pitcheo”, indicó Boone. “Hicimos cosas muy buenas este año, pero en última instancia no lo suficientemente buenas para vencer a un equipo realmente bueno”. No dio más detalles de esa caseta rota, pero sin duda que eso será parte de los temas a tratar en este largo receso.
La polémica
Max Fried permitió un jonrón para tomar la ventaja ante el cubano Víctor Mesa Jr. en su último pitcheo, un cambio colgado en la sexta entrada que aterrizó en las gradas. Pero la jugada más memorable fue el “cuadrangular que no fue”: lo que inicialmente pareció ser un vuelacercas de Anthony Volpe para empatar el encuentro, por encima de la cabeza de Mesa en el jardín izquierdo. Mesa inmediatamente señaló hacia el público, donde la pelota había golpeado las manos de un hombre. Una revisión de los umpires determinó interferencia de los aficionados en la jugada, ya que un ángulo de la repetición mostró al fan extendiendo los brazos más allá del muro. A George Lombard Jr. se le concedió ir al plato, y a Volpe se le acreditó un doble productor de una.
La multitud de 48,865 personas protestó ruidosamente, y después de que se despejara la basura de la zona de seguridad y el aficionado fue retirado del parque, Spencer Jones se ponchó para terminar el acto.
“Esperábamos avanzar”, confesó Volpe. “Si nos hubieran dado una paliza y no hubiéramos tenido oportunidad, de alguna manera probablemente sería mejor”.
Los Yanquis nunca tuvieron la ventaja durante 27 episodios en la Serie Divisional, barridos en una batalla al mejor de cinco por segunda vez en la historia de la franquicia. La otra ocasión fue en la Serie de Campeonato en 1980, ganada por los Reales. El recuerdo negativo es muy pesado.— MLB
