Trabajadores de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade) denuncian presuntas irregularidades en la asignación de plazas, nepotismo, amiguismo y represalias contra empleados que han manifestado su inconformidad con la actuación de funcionarios de la dependencia y de la dirigencia sindical.
Los manifestantes señalan que estas situaciones se presentan desde la llegada de la actual administración, encabezada por Rommel Pacheco Marrufo, y acusan a funcionarios de la Dirección de Desarrollo Humano y del área de Movimientos de Personal, así como a la dirigencia del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Conade, de actuar en perjuicio de la base laboral.
Entre los funcionarios señalados están el yucateco José Miguel Rosado Pat y Eloísa Nataly Navarro Lara, jefa del departamento de Movimientos de Personal, quienes, según los trabajadores, continúan en sus cargos pese a que se esperaba su salida de la institución.
Aclara un nombramiento
En entrevista, Rosado Pat, director de Desarrollo Humano de esa dependencia, reconoce que su permanencia en el puesto ha generado inconformidad y afirma que su nombramiento también depende de la Secretaría de Hacienda.
Además, el funcionario rechaza algunas de las acusaciones y dice que el conflicto se relaciona con el incumplimiento de las normas laborales durante reuniones de trabajadores.
“Lo políticamente cierto es que Rommel no me quiere en el cargo porque no he firmado muchas cosas. Y yo he sido muy claro, yo le he dicho. Lo que pasa que a mí me terminó designando también la Secretaría de Hacienda”, declaró.
El funcionario explica que sus responsabilidades están relacionadas con la administración del personal y defendió su actuación ante las diferencias con un grupo de trabajadores. Según su versión, el conflicto se originó, en parte, porque algunos empleados realizaban reuniones durante su horario laboral sin que se tratara de convocatorias formales del sindicato.
“Mi cargo es de chamba. Mi cargo es de mucho trabajo, o sea, yo no figuro en lo deportivo, no viajo ni nada. Mi trabajo es de un burócrata como cualquiera”, dice al Diario.
Aclara controversia por tuteo
Rosado Pat también niega haberle dicho a un trabajador “No me hables de tú, que no somos iguales”, frase que, de acuerdo con los inconformes, habría pronunciado durante un enfrentamiento.
El director de Desarrollo Humano reconoce que sí pidió a uno de los trabajadores que no se dirigiera a él de manera informal. “Oye, no me hables de tú porque no somos amigos”, afirma que le dijo, y subraya que existe una diferencia entre esa expresión y afirmar que los empleados no son iguales a los funcionarios.
El funcionario argumenta que las reuniones deben realizarse conforme a las disposiciones laborales y al contrato colectivo.
Cuando el sindicato convoca formalmente a una asamblea, un congreso o una reunión para revisar sus estatutos, la institución debe justificar las ausencias de los participantes con la lista de asistencia correspondiente, indica.
“Es mi obligación, conforme a la Ley Federal del Trabajo y el contrato colectivo, justificar la falta. Eso sí, con la lista de asistencia”, señala.
Sin embargo, sostiene que las reuniones que dieron origen al conflicto no fueron convocadas formalmente por la dirigencia sindical, sino que correspondían a un grupo inconforme con la representación actual. “Es una grilla sindical, si la van a hacer (su reunión) pues afuera, pero en horario laboral no”, dice.
Rosado Pat también defiende las medidas adoptadas para exigir el cumplimiento de los horarios y las obligaciones laborales, entre ellas la posibilidad de levantar actas administrativas a quienes se ausenten de sus puestos sin justificación.
Sobre los señalamientos de que debía dejar el cargo desde septiembre pasado, el funcionario asegura que no ha recibido una notificación formal de baja, aunque, según dijo, personas cercanas le han pedido que renuncie.
“A mí me tienes que notificar la baja formalmente. A mí me tienes que notificar la baja de manera formal y decirme los motivos. Y nada de eso ha pasado. Han ido a decirme que renuncie, pero ¿y qué?”.
El director también señala que las diferencias con los trabajadores no son recientes. “Estos temas de la Conade llevan 35 años, siempre ha sido así. No es nuevo”.
Asignación de plazas
De acuerdo con los inconformes, también existen irregularidades en la asignación de plazas a personas ajenas a la Conade y supuestos vínculos familiares o de amistad. En uno de los casos, aseguran que una plaza de un trabajador despedido fue asignada como interinato a una persona cercana a la dirigente sindical.
Según la versión de los manifestantes, el empleado presentó comprobantes y documentación médica del Issste, pero aun así se le levantó un acta administrativa y posteriormente fue despedido.
Los trabajadores también acusan a la dirigencia sindical de no respaldar a los empleados y de tomar represalias contra integrantes de una cartera sindical que manifestaron su desacuerdo con las decisiones de la representación. Dicen igual que algunos trabajadores de mayor edad habrían sido presionados para jubilarse y que sus plazas posteriormente se entregaron a familiares de la dirigente sindical.
La inconformidad llevó a un grupo de empleados a cerrar pacíficamente las instalaciones de la Conade como medida de protesta. Los manifestantes sostienen que integrantes del sindicato enfrentaron consecuencias por participar en las inconformidades.
Además, denuncian deficiencias en las condiciones de trabajo, como problemas con el servicio de internet, equipos de cómputo, agua y electricidad, así como gastos que consideran innecesarios por la contratación de servicios externos.
Mayor orden
Rosado Pat, por su parte, afirma que su gestión ha buscado establecer mayor orden en el cumplimiento de las obligaciones laborales y negó que el conflicto se deba a una prohibición de las actividades sindicales. Reitera que los trabajadores pueden ejercer sus derechos, siempre que se cumplan los procedimientos establecidos.
En un posicionamiento dirigido a la base trabajadora, los inconformes señalan una presunta cercanía entre la representación sindical y la administración de la Conade.
En el documento sostienen que el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Conade se habría convertido, según su percepción, en una extensión de la Dirección de Desarrollo Humano.
También cuestionan la forma en que se toman las decisiones dentro de la representación sindical y aseguran que hay personas que ocupan funciones en el comité sin haber sido electas por la base.
El posicionamiento acusa, asimismo, la incorporación de familiares y personas cercanas a la dirigencia mediante interinatos y posteriores asignaciones de plazas, decisiones que, según los trabajadores, perjudican a empleados que tendrían derecho a ocuparlas conforme al contrato colectivo.
Los inconformes sostienen que el conflicto no se limita a la asignación de plazas, sino que también involucra la representación de la base y la defensa de las prestaciones laborales. Por ello, plantean modificar la representación de las carteras sindicales mediante un proceso en el que participe la base trabajadora.
Entre sus principales demandas enlistan preservar la libertad sindical, evitar una reducción de prestaciones, mantener la paz laboral y evitar que plazas destinadas al sindicato sean otorgadas a mandos administrativos.
“No perdamos nuestra libertad sindical”, “No perdamos la reducción de nuestras prestaciones (menos presupuesto)”, “No perdamos nuestra paz laboral” y “No perdamos nuestra dignidad laboral”, expresan en el posicionamiento.
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