El titular de Poder Migrante Mexicano, A.C., advierte que la reducción de remesas de Estados Unidos a Yucatán comienza a reflejarse en las ventas de los agricultores del interior del estado. Prevé que esta situación a futuro provocará que el tejido social se reviente y haya violencia
El titular de Poder Migrante Mexicano, A.C., advierte que la reducción de remesas de Estados Unidos a Yucatán comienza a reflejarse en las ventas de los agricultores del interior del estado. Prevé que esta situación a futuro provocará que el tejido social se reviente y haya violencia

El comercio mediano ya empezó a resentir la merma de las remesas que llegan en sus ventas en los pueblos y además ellos no dan fiado, como las tiendas, antiguamente, señala Miguel Ángel Martínez Contreras, presidente de Poder Migrante Mexicano, A.C.

“No tienen dinero las familias. Ahora la familia se friega porque acabaron con la tiendita que le sí les daba crédito. Viene entonces otro negocio que está floreciendo mucho en Yucatán: el empeño”, advierte.

“Las casas de empeño se aprovechan para que tú lleves tu joyita y te dan $300, $500, y ya te vas a comer y pasas a comprar tus víveres y te vas a tu casa. Pero llegará el momento en que se van a acabar las propiedades que tienes o las joyas y qué vas a empeñar. Entonces vamos a empezar a tener violencia en este estado. Empezarán los robos, los asaltos y los secuestros”, agrega.

Tejido social

El especialista alerta que esa disminución de remesas a la larga reventará el tejido social y un reflejo es la violencia.

“Ahí viene el problema, se va a alterar mucho el tejido social en Yucatán”, subraya y añade que la sociedad no ha querido entender esto.

Manifiesta que al pobre comerciante, empresario o agricultor que trae sus víveres a vender a Yucatán le ponen 10,000 trabas.

“No se puede parar en ningún lugar a vender porque lo están persiguiendo por la policía. Y si se logra estacionar en un lugar y pasa doña Juanita a comprar el tomate en $30 el kilo, se da cuenta que en el súper vale $25 y no le compra o le regatea $20”.

“Entonces la señora que vino cargando su maleta de cosas, pues no saca ni para su pasaje y se desestimula y ya no regresa. O sea, hay una depresión tremenda por parte de los agricultores pequeños en los pueblos. Por todos lados andan vendiendo miel ahora”.

“Y lo tienen que cargar de su pueblo para acá, pagar pasaje, cargar el producto y luego empezar a venderlo casa por casa. Y nosotros hacemos lo que hemos hecho siempre, el menosprecio, la indiferencia y eso no ayuda. En vez de que tú digas ‘esa persona vino desde Halachó, desde Tzucacab, vamos a apoyarlo’”.

Suspenden programa

Ante el anuncio que hizo el Banco de México de que el próximo 20 de noviembre dejará de operar el programa Directo a México, utilizado durante 25 años para realizar transferencias de dinero desde Estados Unidos hacia cuentas bancarias en territorio mexicano, Martínez Contreras puntualiza que esto afectará en el envío de remesas, “va a ser peor, a ver cómo termina el siguiente trimestre”.

“El comercio se está defendiendo en la capital por los pensionados, jubilados y los que cobran la pensión del Bienestar, pero en los pueblos no. En los pueblos hay crisis y es la que nos va a ahogar”.

El experto dice que en Mérida hay 50,000 familias de migrantes radicados en la ciudad, pero no están en la zona norte, esas familias están en el sur.

“El sur está lleno de familias de migrantes, con dolencias, con carencias, con terrenos que no son de ellos, que se robaron, que se agenciaron de los terrenos, hicieron su casita de cartón, de piedra. Esas son las familias de migrantes. Pero como no entran a visitarlo porque por miedo, por temor, por terror, pues no saben”.

“Otra cosa que hemos estado pidiendo y ojalá que se nos haga caso, esas familias no tienen descuento en el servicio de transporte Va y Ven. Ellos pagan normal como si tuvieran dinero, porque no tienen la edad o porque no son estudiantes o no son discapacitados, entonces tienen que pagar normal, cuando el gobierno debe hacer un programa y decir: ‘Bueno, familia de migrantes, les vamos a dar un descuento social’. Ya lo pedimos como asociación Poder Migrante Mexicano”.

Martínez Contreras comparte que hay migrantes en Estados Unidos que han tenido éxito con sus negocios y tienen hasta restaurantes.

“Ellos sí tienen casas bonitas en Oxkutzcab, en Peto, en diferentes lugares, porque ellos como son empresarios allá ganan dinero y ya construyeron una bonita casa y esa casa la toma todo el mundo como mira, los migrantes tienen buenas casas, pero es uno entre 25,000”.

“En Oxcutzcab por ejemplo, hay más de 25,000 familias de migrantes, pero hay seis casas bonitas de migrantes y eso sirve de bandera. Eso no tiene ni un comparativo, pero la gente así lo ve, dice: ‘Mira, mira, mandan dinero’. Cómo si mandaran millones de dólares y no es cierto, mandan 500 dólares para que coma la familia.

Sector ignorado

“La lucha social no debe parar. Ningún diputado es capaz de voltear a este sector. Cuando nosotros propusimos al Iepac la creación de la figura del diputado migrante en el Congreso estatal para que hable de estos temas, nos los vetaron porque los 250,000 votantes están en Estados Unidos, no están en Mérida”, apunta.

El entrevistado enfatiza que “no le hacen caso al migrante y los que llegan allá, a la cámara llegan para la foto, llegan para hacer caravana del gobernador, llegan para ir a las giras con el gobernador, llegan para aplaudir, llegan para alabar, pero nunca plantean, nunca he visto una iniciativa a favor de migrantes durante estos tres años de diputados a favor de los migrantes, como si no tuvieran problema. ¿Qué hacen los diputados locales y federales?”.

“Yo conozco a los diputados federales también. Nunca han presentado una iniciativa, de nada. Olvídate de migrantes, de nada. Lo único que hacen es cobrar su sueldo cada mes y levantar la mano. Cada vez que hay que levantarla, pero no presenta iniciativas que beneficien al pueblo yucateco o al pueblo de México”, recalcó el presidente de Poder Migrante Mexicano.

Más información de la organización en su cuenta de Facebook, con el mismo nombre.