La quinta edición de la World Shoto Cup está dejando una huella que será imborrable.
Lo ya vivido antes de las 3:30 de la tarde del viernes en los salones Chichén Itzá del Centro de Convenciones Yucatán Siglo XXI estaba ya poniendo en alto a Mérida, a México, como organizador de la justa magna del karate shotokan.
Pero desde el primer minuto que se abrieron las áreas de combate para el primer torneo de kumite para cintas de diversos colores (exceptuando marrones y negras), comenzó otra historia. Como dirían en Facebook para alertar sobre algo grande: “Esto se va a descomponer”.
Y favorablemente para el karate shotokan, para la organización de la Copa del Mundo, se vivió una sesión vespertina memorable.
Niños y niñas desde los 7 años, de una decena de países, pelearon por las medallas y, como sucede cuando los pequeños están en cualquier actividad, los papás arman la fiesta en grande.
Y eso sucedió: el recinto se llenó a reventar, aparecieron banderas de Guyana Francesa, Argentina, Belice, Costa Rica, Estados Unidos, Uruguay y, claro, México, convirtiendo la edición Mérida de la World Shoto Cup en un verdadero viernes de locura, y emociones.
Pero, también, de gran karate. Los competidores, dijeron varios oficiales, mostraron un gran nivel del shotokan.
Eso, comentó el sensei Álvaro Ruiz Muñoz, jefe de la ISKF en México, “es la señal que queremos ver y seguir: la que muestra el trabajo que se está haciendo en los dojos de todo el planeta, y que se va mostrando en esta Copa del Mundo”.

Además de las competencias de katas, que fueron celebradas con porras (la de Guyana fue tan ruidosa que robaba cámara en el salón), hubo furor por las premiaciones en el tatami y por la oportunidad de que los ganadores tuvieran espacios especiales para posar para las fotos del recuerdo, en la zona de relax habilitada contiguo al área de combate. El podio esperaba a los medallistas y esa era otra parte del show, con padres y familiares haciendo la fiesta.
Las seis áreas de combate estuvieron a tope desde las 3:30 de la tarde hasta pasadas las 8 de la noche.
“Estamos muy orgullosos de que nuestros visitantes, los karatecas, los entrenadores, los senseis, el equipo de ISKF, estén contentos por lo que están viendo. Los objetivos se están cumpliendo en esta World Shoto Cup”, destacó el sensei Pedro Torre López, director del comité organizador.
Y eso tuvo una reiteración del shihan Hiroyoshi Okazaki, jefe de la ISKF: “Nunca habíamos vivido un Mundial de esta manera”.
La participación infantil y juvenil hizo gran parte de la fiesta. Es un área de oportunidad de gran valor para el karate shotokan.
El futuro del arte marcial de la “mano vacía” parece garantizado.










