Tras el fracaso del Guardianes 2020, y más reforzados, los Venados esperan dar otra cara
A poco de iniciar el torneo Guardianes 2020 de la Liga de Expansión hubo mucha expectación sobre los Venados FC. Pero no se cumplieron en la mayoría de los casos.
A poco de iniciar el torneo Guardianes 2021, la responsabilidad se ve mayor. Los ciervos presentan un plantel que trae caras nuevas, de experiencia y mucho peso y los aficionados aún están dolidos por lo vivido en el reciente calendario.
Carlos Gutiérrez Barriga repite en el puesto y el director técnico tiene claros los objetivos a seguir, pero igual los compromisos, ante la directiva y especialmente ante la afición, suyo y de sus dirigidos, aceptando, durante una larga charla con el Diario, que tienen que volver a ganarse a la gente tras las decepciones pasadas.
La competencia ya comenzó para la mayoría de los equipos. Pero, de entrada, los ciervos ya tienen una primera complicación, surgida vía Covid-19, pues ellos no han podido saltar a la cancha al reprogramarse sus primeros dos duelos. El primero lo tienen programado para el martes 26 ante los Correcaminos en Ciudad Victoria, dentro de la fecha 3.
“Al juego del martes iremos, no como víctimas, pero ciertamente, Correcaminos ya habrá jugado dos partidos y nosotros apenas vamos al primero. Pero estamos seguros de nuestro trabajo, vamos a hacer un buen partido, buscar el resultado para iniciar bien el torneo”.
La campaña pasada tuvo afectación por este problema (coronavirus), entre otros. “No fue por nosotros, fue por los rivales que reprogramamos los partidos. Y luego, en un mes jugamos siete partidos, lo que se vuelve muy complicado. Ahora nos acaban de dar noticia de que el juego contra Dorados se reprograma para el 20 de febrero, y allí vamos a tener dos días de pausa, jugamos contra Dorados y luego vamos contra Tlaxcala, son pequeños detallitos que van mermando un torneo normal. Pero tenemos que adaptarnos a eso, tenemos que hacer nuestro mejor esfuerzo para cuando venga esa seguidilla de partidos”.
El equipo es casi nuevo, se renovó en gran manera, en las principales líneas, con jugadores como Lizandro Echeverría, Guillermo Madrigal, “Chatón” Enríquez, Alfonso Luna…
“No hablaría de cambio de plantel, diría que se mantuvo la base, con las incorporaciones justas y necesarias, y el club tiene que crecer bastante en este torneo por los jóvenes que en el pasado pagaron derecho de piso. El torneo pasado era un equipo totalmente nuevo y era difícil adaptarse con poco trabajo previo (Covid). Ahora es la misma base, pero con las incrustaciones justas. Y el equipo tiene que hacer un mejor papel”.
Viendo el perfil de los jugadores que llegan, por ejemplo, que uno de tus refuerzos sea el campeón de goleo (Echeverría), ¿se tiene un plus, pero una responsabilidad mayor?
“Lo hemos platicado con Lizandro, nos da gusto tenerlo con nosotros. Pero ya hablamos de que lo importante no es ser campeón de goleo en un torneo y luego desaparecer, tiene que aprovechar la inercia de ese título y subir, hacer un torneo parecido o mejor que lo que hizo con Atlante, que se cotice mucho más, que tenga más jerarquía”.
Los cuatro principales que llegan son de amplísima trayectoria, de reconocido perfil, con experiencia, cotizados, no son cuatro cualquiera para esta categoría…
“Tal cual… Me parece que los definiste muy bien, hay poco que agregar. Tienen responsabilidad de venir y aportar madurez, el liderazgo, que el equipo requiere, se han adaptado bien, han caído con el pie derecho en el grupo, son gente buena, trabajadora, no tengo queja. De tal manera esperamos no solo iniciar el torneo bien, sino hacer un torneo redondo y concreto que traiga alegrías a la afición yucateca”.
Eso no se pudo dar en el torneo anterior.
“Las cosas como son. Estamos orgullosos de cosas que se lograron. El equipo, en cuanto a personalidad, nunca se dio por vencido, la mayoría de los partidos llevó el peso, tuvo actitud en casa y fuera, pero no se pudieron lograr dos o tres victorias que nos hubieran dado mejor posición. Aceptamos que no se defendía bien, y nos hicieron muchos goles. A veces dominábamos y a la primera que llega el rival, nos hacia el gol, y nosotros no marcábamos. El equipo tiene que mejorar en la defensiva, será clave, y a la ofensiva, con las incorporaciones, esperemos concretar las opciones”.
Los técnicos hablan de que tu casa sea una fortaleza, que tu estadio sirva para eso: cero goles y sacar tres puntos. No ocurrió así con los Venados…
“En el primer torneo, el que se suspendió, hicimos eso, ganamos acá e íbamos bien. En el pasado, dejamos ir muchos puntos en casa. ¿Cómo lograrlo? Con trabajo. Con el plantel que se ha armado, más redondo, más basto, con los jóvenes que tenían que crecer, buscaremos ser protagonistas”.
En otra circunstancia, en el torneo pasado usted pudo irse. La directiva tuvo mucha paciencia con el técnico. ¿Se sintió presionado porque no se daban los resultados? El técnico no juega ni mete goles, pero es el que paga los platos rotos…
“Presión hay siempre en esta profesión, si no pudiera con ella, tendría que dedicarme a otra cosa. Hubo momentos difíciles y apremiantes. Tuve la fortuna de tener una directiva que me apoya y confía en mí, que entiende que es un proyecto y los proyectos llevan tiempo y a veces van por caminos que uno no piensa. Muchos resultados fueron injustos, los jugadores entregaban todo lo que tenían, no se guardaba nada. Esas valoraciones que la directiva hace son las que permiten que yo siga”.
Numéricamente, y hasta en lo futbolístico, no fue lo esperado: Venados era para estar entre los ocho primeros, protagonista, y llegó solo entre los 12. ¿Volver con un plantel bastante reforzado, a dónde debe llevar al equipo?
“La responsabilidad siempre es la misma. Ahora igual, siento este un plantel más redondo, más maduro, esperemos que los resultados se den y se muestren desde el primer partido. Estamos tranquilos, ansiosos por el debut, queremos estar compitiendo. Es el compromiso, un reto personal, una espina que tengo clavada”.
¿Ha hablado con los jugadores de esa necesidad de los Venados de estar arriba y, como dice, devolver alegrías a los aficionados?
“En el del proceso de esta administración, deportivamente lo que sigue es que Venados sea un equipo recurrente de liguilla, de esos que todo mundo sabe que van a estar en finales, no entrando en el lugar 12 como nos pasó. El paso que le corresponde es estar entre los primeros seis porque en repechaje, los primeros seis juegan de locales. Pero vamos a buscar el campeonato, tenemos que lograr que Venados sea animador de liguillas, una constante, no un año sí, y al siguiente no”.
¿No lograrlo sería un fracaso?
Así son los proyectos. Hay que trabajarlos.
