WASHINGTON.— La economía de Estados Unidos se contrajo a una tasa anual de 0.6% entre abril y junio, dijo el gobierno el jueves en una ligera mejora con respecto a su estimación inicial. Este fue el segundo trimestre consecutivo de contracción económica, un indicativo informal de recesión.
Sin embargo, la mayoría de los economistas dudan que la economía esté al borde de una recesión, dado que el mercado laboral permanece sólido, con fuertes contrataciones, bajo desempleo y vacantes generalizadas. Aún así, la inflación está cerca de un máximo de cuatro décadas y está castigando a los consumidores y las empresas. Y los agresivos esfuerzos de la Reserva Federal para controlar la inflación a través de fuertes aumentos en las tasas de interés están elevando el riesgo de una eventual recesión.
¿Qué es una recesión técnica?
Una economía se encuentra en recesión técnica cuando se registran contracciones del PIB (Producto Interno Bruto) nacional durante dos trimestres consecutivos.
Algunos economistas e instituciones utilizan el concepto de recesión técnica para describir un fenómeno temprano que avisa un estancamiento o desaceleración generalizada de la actividad económica.
Menor contracción
En las cifras revisadas que anunció el jueves, el Departamento de Comercio calculó que el producto interno bruto, la medida más amplia de la producción económica, se contrajo el trimestre pasado, aunque menos que la disminución anual del 1.6% en el período enero-marzo. En su estimación anterior para el trimestre abril-junio, el gobierno indicó que la economía se contrajo 0.9%.
El gasto del consumidor, que representa casi el 70% de la actividad económica estadounidense, creció el último trimestre, pero a un ritmo anual de 1.5%, por debajo del 1.8% de enero a marzo.
Por el contrario, el gasto público y la inversión empresarial disminuyeron.
Medidas para frenar la inflación
En su campaña para frenar la inflación, la Fed ha elevado su tasa de interés de referencia cuatro veces este año en incrementos cada vez mayores. Al aumentar las tasas de préstamo, el banco central está encareciendo las hipotecas o los préstamos para automóviles o negocios. La idea es que los consumidores y las empresas se endeuden y gasten menos, lo que ayudará a enfriar la economía y frenar la inflación.
Datos al alza
El nuevo cálculo se explica por las revisiones al alza del gasto de los consumidores, la inversión en inventarios privados y el gasto de los gobiernos estatales y locales, que se compensaron en parte con las revisiones a la baja de la inversión fija residencial, el gasto del gobierno federal y las exportaciones.
También le podría interesar: “Seguros de autos, más caros en México”
