WASHINGTON (EFE).— El magnate y empresario Elon Musk vendió casi 22 millones de acciones de Tesla por valor de más de 3,500 millones de dólares durante esta semana, según documentos hechos públicos ayer por el diario “The Wall Street Journal”.

Es la segunda vez que Musk se deshace de un número considerable de acciones de su compañía desde que compró Twitter a finales de octubre por 44,000 millones de dólares.

En noviembre pasado se reveló que el también fundador de SpaceX había vendido 19.5 millones de acciones de Tesla por un valor de 3,950 millones de dólares.

Estas ventas por parte del director ejecutivo de la empresa de vehículos eléctricos han tenido un efecto negativo sobre el precio de las acciones, que ha caído más de 50% en 2022.

Algunos analistas habían previsto que Musk se vería obligado a vender parte de sus acciones de Tesla para financiar el funcionamiento de la popular red social, que según el propio empresario está perdiendo 4 millones de dólares al día.

Casi la totalidad de la inmensa fortuna del empresario sudafricano, que hasta la adquisición de Twitter estaba por encima de los 200,000 millones de dólares, está invertida en las acciones del fabricante de automóviles.

La caída en el valor de las acciones de Tesla hizo que Musk ya no sea e el hombre más rico del mundo, pues ha perdido su puesto detrás del presidente y director ejecutivo de la lujosa LVMH, el francés Bernard Arnault y su familia, según Forbes.

La familia Arnault supervisa el imperio LVMH de unas 70 marcas de moda y cosméticos -incluidas Louis Vuitton, Sephora y la joyería estadounidense Tiffany & Co- y tiene una fortuna de 186.200 millones de dólares, según Forbes.

Por su parte, Musk tiene una riqueza de 181,300 millones, según el medio.

Tesla ha recortado su valor en torno al 55 % desde el comienzo de este año, pero el detonante de esa pérdida parece haber sido el cierre de la compra de Twitter, ya que solo en los últimos tres meses ha recortado 46 %, según datos del mercado.

Para financiar la operación, Musk se ha valido de inversores y préstamos pero también de sus activos personales, ya que vendió parte de sus acciones de Tesla en varias tandas entre abril y noviembre por valor de unos 19.000 millones de dólares, lo que contribuyó al descenso en la cotización.

Algunos inversores prominentes de la empresa fabricante vehículos eléctricos han elevado la voz para expresar su descontento con la implicación de Musk con Twitter, como el empresario Gary Black, quien a través de su cuenta en la red social consideró que “Tesla se ha visto afectada negativamente por el drama de la reciente compra de Musk”.

“Seamos claros: como inversores a largo plazo no vamos a vender Tesla a un precio deprimido de 170 dólares/acción contra una valoración estimada de 550 dólares/acción”, agregó hoy, expresando su expectativa de que Musk designe a un directivo para Twitter y “retome sus deberes como ejecutivo a tiempo completo en Tesla”.

Otros inversores están recurriendo a la plataforma del pajarito para etiquetar a Musk y a miembros de la junta directiva de Tesla y lanzar críticas, como Ross Gerber, quien reclamó que “un CEO en funciones” para frenar la caída bursátil, o Eva McMillan, que pidió “un plan por el bien” de los empleados e inversores.

 

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