Economía

Cartas invitación del SAT deben tomarse en serio

jueves, 28 de julio de 2022 · 10:09

México, 28 de julio.- En lo que va del año el SAT ha enviado de forma masiva cartas invitación a miles de contribuyentes generando pánico en algunos casos, aún si han cumplido de forma puntual con sus obligaciones fiscales.

Yamilee Dávalos Rosillo, gerente de facturación en Facturador.com ha sabido de clientes asustados por recibir un correo electrónico con la palabra “exhorto” remarcada en rojo en el asunto, en un año en que temas como la carta porte complemento ha arrancado más de un dolor de cabeza a los contribuyentes.

No obstante, primero llama a conservar la calma. Las cartas invitación son un instrumento de años que usa la autoridad fiscal como una forma de recaudación, que en programas como el denominado “vigilancia profunda”, ha captado para el SAT 28, 864 millones de pesos de enero a mayo, es decir, el 171 por ciento más que en el mismo periodo del 2019, por lo tanto, considera que se les debe poner atención.

En todos los casos hay dos tipos de cartas. La primera es una carta abierta al contribuyente en general a cumplir con sus obligaciones fiscales. Las segundas son cartas personalizadas en donde se pudieran señalar omisiones al cumplimiento de alguna obligación discrepancia entre la información declarada y la información digital, de acuerdo a especialistas como Luis Carlos Verver.

Según información del Instituto Mexicano de Contadores Públicos, si a un contribuyente le llega una carta debe acercarse con su contador certificado de confianza para que les diga cual es la ruta para atenderlas oportunamente o responder vía buzón tributario para aclaración cuando se tenga alguna modificación, problema o se crea que si puede crear problemas a futuro. 

En muchos casos los envíos obedecen a problemas como inconsistencias de los CFDI sobre todo en la comprobación del IVA, cuando el timbrado no se cancela correctamente o por inconsistencias en la nómina. 

En todos los casos los expertos recomiendan atenderlas cuando lleguen y evaluar si se hace la aclaración o espera a que venga una facultad de comprobación. De no hacerlo, dependiendo del monto de la operación, podrían llevarse a cabo hasta revisiones de gabinete. 

Para todos los casos llevar una contabilidad ordenada, ya sea a través de un sistema contable en línea o con un contador y atender a los avisos del SAT son la diferencia entre multas y recargos y un cumplimiento sin sobresaltos.

 

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