En su perspectiva de inversión de medio año, HSBC sostiene que en este 2022 el sistema económico se ha visto afectado por una serie de choques como las disrupciones de la cadena de suministro, la subida de los precios de las materias
primas y una rápida restricción de las condiciones crediticias. Esto genera una incertidumbre única sobre las perspectivas a corto plazo e induce volatilidad en los mercados de inversión.
El documento, basado en la economía de Estados Unidos y que se ha difundido a través de WhatsApp entre clientes bancarios, sostiene que los bonos gubernamentales, en lugar de ofrecer protección, han entregado grandes rendimientos negativos.
“La era de la inflación y las tasas de interés ultra bajas está llegando a su fin. Sin embargo, lo que sigue (una inflación más persistente, tasas de interés más altas y ciclos económicos más volátiles) no es un entorno fácil de navegar para los inversionistas”.
Esto apunta a una fase de turbulencias continuas en los mercados. Los inversionistas tendrán que ser realistas
en cuanto a las expectativas de rendimientos y tendrán que pensar más en la diversificación y la resistencia del
portafolio.
Pronostican nuevo régimen económico
Según el análisis, para la próxima década se se vislumbra un nuevo régimen económico: inflación persistente, tasas más altas y más turbulencias.
La continua hostilidad internacional, la alta inflación y el aumento de las tasas de interés hacen que la situación
actual sea increíblemente difícil para los inversionistas. “No obstante, creemos que hay margen para un mejor comportamiento del mercado más adelante en 2022 si la inflación se enfría, lo que supondría una menor necesidad de acciones drásticas de los bancos centrales para frenar la demanda y la economía.
La mayor amenaza para las perspectivas sigue siendo una recesión inducida por la política de los bancos centrales destinada a frenar la inflación.
Escenario de inflación
Para la mayoría de las economías, es probable que estemos cerca del punto máximo en cuanto al golpe creado por la subida de los precios. Sin embargo, es probable que el periodo de enfriamiento lleve algún tiempo.
En 2023, la dinámica de la inflación estará cada vez más determinada por el crecimiento económico y las presiones salariales (más que por los factores de la oferta).
