“La Santa Agua”
Mario Maldonado Espinosa (*)
En la colaboración pasada hablamos de lo importante que es el cuidado del aire; he recibido muchos comentarios de lectores, como el del señor Albar Sauri Aguilar que dijo que en Yucatán existen varias fuentes de contaminación que se deben regular o prohibir aun a costa de la molestia de personas que contaminan el medio ambiente; un problema que se presenta en las ciudades y pueblos —dijo— es la terrible contaminación a los mantos acuíferos con los sumideros, y es que mucha gente utiliza los antiguos pozos como sumideros y todos los deshechos van directo a los mantos acuíferos, que son muchas personas que realizan esta mala práctica sobre todo en las grandes ciudades, las autoridades deben hacer una supervisión sobre todo a las casas con grandes solares que utilizaban estos pozos antes para utilizar el agua y ahora como sumideros.
En la cultura maya el agua era un elemento esencial. “La Santa Agua” como le llamaban los ancestros, de hecho todavía en algunas poblaciones del interior se realiza bendiciones o rituales para dar gracias al agua. Hay viene “la Santa Agua” decían los abuelos refiriéndose que va a caer la lluvia cuando pega “el viento de agua”. Había mucho respeto y culto al agua por parte de los mayas. Según el Popol Vuh, la creación de la vida se da a partir del agua. El agua en abundancia puede traer vida, pero dicen los antiguos que puede traer muerte igual, debido a su escasez, así como por las desgracias que azotan al estado como las fuertes lluvias y los huracanes. Es la furia del dios “Cha’ac”, como dicen los antiguos. Los mayas aprovechaban el agua de manera inteligente y la respetaban.
Precisamente, en el marco de la celebración del Día Mundial del Agua el 22 de marzo estamos llamados a crear no sólo conciencia de este vital líquido, sino también acciones tanto públicas como a nivel familiar y personal si queremos que el agua siga siendo propicia para vivir.
Según datos de la Organización de las Naciones Unidas, 1,800 millones de personas usan una fuente de agua contaminada por material fecal, lo que las pone en riesgo de contraer el cólera, la disentería, el tifus o la polio. El agua no potable y unas pobres infraestructuras sanitarias, así como la falta de higiene, causa alrededor de 842,000 muertes al año. Por otra parte, 63 millones de personas viven sin suministro de agua potable cerca de su hogar, lo que les obliga a pasar horas haciendo cola o trasladándose a fuentes lejanas, así como a hacer frente a problemas de salud debido al consumo de agua contaminada.
En nuestro estado, tal y como lo plantea el lector líneas arriba, si no se toman acciones prontas para conservar la calidad del agua, se corre el riesgo de que el vital líquido sea afectado de manera considerable y este fenómeno cada vez se acrecienta más. En ese caso, es obligación importante de las autoridades prevenir y controlar la contaminación del agua, según señala la Ley de Protección al Medio ambiente del Estado de Yucatán, revisar la política hídrica del Estado, incluyendo a los ayuntamientos. Hoy más que nunca debe haber la responsabilidad del tratamiento del agua previo a su uso, reuso o descarga; en otras palabras, cuidar la calidad del agua.
No tenemos problemas todavía con el agua como sucede en otros estados, pero eso no quiere decir que no se trate el agua de manera sustentable. Regresemos al respeto del manejo ancestral de los mayas. Todavía podemos tener agua limpia por muchos años en Yucatán, ese es el gran regalo que esta tierra nos ha dado y, por lo tanto, debemos conservala todos con mucha responsabilidad. Cuantas bendiciones nos ha traído “La Santa Agua”.— Mérida, Yucatán
mariomaldonadoe@gmail.com
@mariomaldonadoe
Asesor Jurídico
Aún no hay problemas con el agua como en otros estados, pero eso no quiere decir que no se deba tratar de manera sustentable. Regresemos al respeto del manejo ancestral de los mayas…
