Por Sac-Nicté
¡Hola amables lectores! Semana calientita la que terminamos. Los Tunkules Amigos estuvieron imparables haciéndonos llegar sus acostumbrados y en esta ocasión hasta ateperetados mensajes, así que mejor sin preámbulos pasamos de una buena vez ¡A darle!
Vaya que levantó ámpula el evento denominado primer debate en el que participaron los cinco candidatos a la presidencia de la república. La expectación generada por ese evento, fue en verdad una sintomatología interesante, producto de la polarización política maniquea en que nos encontramos inmersos.
Llegó el día, mejor dicho, la noche agendada para las dos horas estelares durante las que se pusieron como temas a tratar: seguridad, corrupción y en tercer lugar un enredijo titulado democracia, pluralismo y grupos vulnerables. ¡Híjole!
Dice el diccionario de la Real Academia Española que la palabra debate significa contienda, lucha, combate, pero aplicada al campo de las ideas, puede entenderse como la discusión de opiniones contrapuestas entre dos o más personas.
¿Qué fue lo del domingo? Porque lo más publicitado fue que cada uno de los aspirantes daría a conocer sus propuestas sobre los temas predeterminados, es decir, algo parecido a una mesa panel.
Recibimos un buen número de mensajes de amigos que saben de ese asunto y en general lo que nos dicen es que en realidad el cacareado debate fue una competencia de acusaciones recíprocas, como si el concurso fuera para ver quién es el peor y no para confrontar y discutir sobre los temas planteados. Usted ¿Qué opina al respecto?
¡Ah! pero sin duda lo más caótico fue el tercer tema, pues los conceptos democracia y pluralismo brillaron pero por su ausencia, y los grupos vulnerables, ni se diga.
Varios sesudos analistas se enfocaron en calificar los lenguajes verbal y corporal, como si se tratara de un concurso de oratoria. Que si Margarita tartamudeó, que Meade estaba acartonado, que Anaya fue el más fluido, que López Obrador estaba achicopalado, que el Bronco fue retador. ¡Pa´su mecha!
Otro de los puntos comentados fue el de las dichosas propuestas: que unas fueron claras, otras específicas, que algunas fueron de locura, otras inentendibles, y que casi todas repetitivas.
Nadie nos ha hecho llegar una opinión con un mediano análisis del fondo de esa práctica, nadie nos ha chismeado nada sobre los intereses que están detrás de cada uno, sobre las intenciones persuasivas que planearon sus asesores de moderno marketing y menos de la viabilidad jurídica y operacional de la tanganada de ofrecimientos.
Los 5 dijeron: yo voy a hacer, yo voy a virar, yo voy a tornar, en una clara muestra de que consciente o inconscientemente, todos aspiran a mantener el status quo de régimen presidencialista con facultades meta constitucionales, pues si se revisan un poquito sus dichosas propuestas, salta a la vista que la mayoría de ellas tienen que pasar por alguno de los otros dos Poderes que en teoría conforman un sistema de gobierno republicano. ¿Masinó?
Pero bueno, la lucha por el manejo del poder está bien canija y el maravilloso sistema político que padecemos, si algo ha realizado muy bien, es el mantener en calidad de “masa” a la sociedad, para que el concepto de ciudadanía no aflore. Que aquí quede… por hoy.
Pasando a los asuntos del x´tokoy solar, pues la siguiente semana tendremos el mismo espectáculo pero tropicalizado, pues el 2 de mayo será el debate entre los cuatro candidatos a ocupar el cargo de gobernador de Yucatán. El formato será muy parecido al nacional, pues cada uno tendrá tiempos marcados para su exposición, réplica y contra réplica en cada tema. ¿Y cuáles serán éstos? Pues los mismos: Seguridad, corrupción y grupos vulnerables ¡Qué tal!
Así que no vayamos a mostrar extrañeza ante las mordidas de lengua y fildeos que con toda seguridad estarán presentes en ese evento.
Hablando del tema de corrupción, recibimos un mensaje avisándonos de que en la Dirección de Desarrollo Urbano del Ayuntamiento de Mérida, las broncas se están poniendo cada vez peores, porque varias han llegado incluso a la judialización, ya que lo mismo se han gestionado amparos en contra del Programa Municipal de Desarrollo Urbano, que por peritos a los que se pretende inhibir su práctica profesional poniendo diversos candados en los reglamentos.
Al parecer, todos los amparos han sido otorgados, por lo que la mencionada dependencia va perdiendo esas batallas. Lo preocupante es que todo eso se mantiene en franca secrecía, sin que salga a la luz pública el entramado de complicidades existentes y por lo tanto se mantenga y fortalezca la impunidad. Señala un refrán que las cosas de Yucatán hay que dejarlas como están y por lo visto, las de Mérida también ¿Hasta cuándo?
Por cierto ¿Ya entró en funciones el cacareado Sistema Estatal Anticorrupción de Yucatán?
Y para no enfurruñarnos más, mejor aquí le paramos. Manténgase pendiente de los acontecimientos y por favor no olvide que ¡Nos leemos a la próxima!
