Economía para llevar…

José Elías Abdala (*)

La imposición de nuevos aranceles entre Estados Unidos y China pudiera provocar una guerra comercial con graves consecuencias para el crecimiento económico de ambos países y a nivel global

El presidente Donald Trump impuso recientemente gravámenes a las importaciones de productos originarios de China con un valor aproximado de 60 mil millones de dólares por año.

El objetivo es compensar supuestas prácticas injustas y robo de tecnología y de propiedad intelectual por parte del país asiático, conclusión a la que llegó la investigación de la Oficina de Comercio de los Estados Unidos.

Los impuestos que se aplicarán son del 10% sobre las importaciones de aluminio, 25% sobre el acero, 30% a los páneles solares y 50% a lavadoras residenciales, contra un promedio de 3% que antes enfrentaban, así como otros posibles impuestos a productos que se encuentran en consideración.

Esto no fue todo, el presidente americano argumentó que la imposición de estos impuestos también busca reducir el gran déficit comercial de 375,000 millones de dólares que afronta Estados Unidos, del cual China sostiene el 65%. Las medidas arancelarias se estiman en 60 mil millones de dólares, lo que pudiera reducir el déficit comercial de Estados Unidos.

Sin embargo, China respondió. El Ministerio de Comercio anunció la imposición de aranceles de 3,000 millones de dólares a importaciones de Estados Unidos, entre ellos la carne de cerdo y maíz con un arancel del 25%; tubos de acero, frutas, vinos, con un 15%, entre otros 125 artículos, buscando un desarrollo nacional de estos rubros.

Esa no sería su única estrategia. El Fondo Monetario Internacional reveló que China es el país que sostiene la mayor cantidad de deuda emitida por Estados Unidos, 1.2 trillones de dólares, lo que equivale al 6% de su deuda, por lo que amenazó con detener la compra de ésta, la cual pudiera llegar a cobrar en el corto plazo y detener la inversión americana, y con ello su crecimiento económico.

De acuerdo con The Capital Economics, la aplicación de aranceles del 40% promedio a las importaciones afectaría de forma significativa a los consumidores y empresas en ambos países, elevando los costos para las empresas y con ello, los precios de mercado en 10% promedio. Por ejemplo, los celulares serán más caros en los Estados Unidos o la carne de cerdo para China.

Esto pudiera conllevar a un ligero aumento de la tasa de inflación en ambos países. Pese a ello, es poco probable que las tarifas afecten el crecimiento económico en gran medida. Moody’s Analytics estimó que bajo este escenario solo aumentaría 0.1% la inflación, una situación no preocupante en el corto plazo.

Una de las soluciones ante este escenario pudiera ser que cada país se base en sus ventajas comparativas, lo que significa especializarse en la producción y exportación de aquellos bienes que fabrican a un costo más bajo que los demás, con lo que lograrían aumentar la eficiencia productiva y esto conllevaría a la creación de empleo, aumento de la riqueza y del crecimiento económico.

Nuestro país por el momento está fuera de riesgo de los impuestos a las importaciones, al estar exento de esta política comercial. Sin embargo, es uno de los temas polémicos de la renegociación del Tlcan, por lo que confiamos en que se llegue a una buena negociación.

Para llevar…

La imposición de impuestos a las importaciones podría provocar una guerra comercial que podría escalar más allá de estos países e incrementar las medidas proteccionistas de muchos otros. En la Gran Depresión de los 30’s, la situación económica se agravó precisamente por el comienzo de una guerra comercial y proteccionista de los Estados Unidos.

Si se repite este último caso, se puede provocar una recesión mundial, la cual no beneficia a nadie ni habría un ganador, pero sí un gran perdedor, seríamos los ciudadanos globales enfrentando una recesión mundial.

Confiamos en las dos economías más grandes del mundo, Estados Unidos y China, y en sus líderes para triunfar en el juego ganar-ganar, que se beneficien de manera mutua sus intereses comerciales y económicos sin afectar al mundo.— Mérida, Yucatán.

joseabdala11@hotmail.com

Estudiante de Economía

 

En la Gran Depresión de los 30’s la situación económica se agravó por el comienzo de una guerra comercial de los Estados Unidos

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán