feminicida de tahdziu

 

¿Intentando olvidar?

Regina Zapata Martín (*)

¿Alguna vez has escuchado que lo que resistes persiste? Camino a la oficina sentí que estaba floreciendo algo en mi mente, tal vez algo pendiente que me había estado moviendo de manera inconsciente; definitivamente, yo sabía que era eso.

Comencé a soltarme y a aceptarlo, pero en un instante, de manera automática cambió a otro pensamiento y se bloqueó el sentimiento, lo busque pero se había ido.

Me detuve un momento y comencé a reflexionar, me di cuenta de que estaba luchando por salir, seguía ahí dentro de mí pero había programado mi mente como una máquina para que cada vez que surgiera intentara asesinarlo con otro pensamiento diferente.

Pensé, definitivamente, no se trata de bloquear para trabajar en eso, tenía que dejarlo fluir, tenía que permitir que ese sentimiento desbordara por todo mi ser y fuera lo que fuera aceptar que era real y estaba ahí, que al final, aunque el proceso tal vez sea doloroso, enfrentándolo podría resolverlo.

He visto a tantas personas que me rodean que sufren por no aceptar su realidad, su vulnerabilidad y, aunque los observe de lejos o de cerca, he observado cómo los va consumiendo a tal punto que dejan de ser ellos mismos.

Negar y bloquear algo evidente en ti es tan desgastante que en algún momento llegará la rendición, pero no recuperarás el tiempo perdido y te arrepentirás.

No le cierres el paso a algo completamente humano, y a algo que forma parte de la vida. La realidad es que lo que sientes no se irá jamás, pero resurgirá de diferentes formas y presentaciones, como cambio de actitud, resentimientos, cambios de carácter, cambio de gustos, rabia, apego, rechazo, asco, etcétera. ¿Alguna vez han conocido a alguien que ha cambiado repentinamente o con el tiempo?

Es más fácil decirlo o escribirlo, pero la valentía por luchar para estar bien vale más que muchas cosas en este planeta. Lo que se busca es que eso evolucione. Recuerda que el movimiento es vida, pero para hacerlo hay que conocerlo, hay que saber qué evolucionará. Y si siempre dices no por miedo, entonces jamás funcionará.

En esta vida toda experiencia lleva una emoción que conlleva un aprendizaje a asumir y, no hay de otra, es una realidad quieras o no.

Recuerden que sin la tristeza no puede existir la alegría; el crecimiento, el perdón, el agradecimiento son palabras que valen oro, son una ley natural. Lo que queremos es liberarnos, ¿no?, ser libres y no estar atrapados por una persona o por una experiencia. Date la oportunidad de ir conociendo el camino que tienes que recorrer para ser una mejor versión de ti.

Hoy sabes lo que niegas y te reto a dar el siguiente paso. Te aseguro que al final del camino estarás bien.— Mérida, Yucatán.

regina.zapata.martin@gmail.com

Licenciada en Psicología y escritora del “Universo de las emociones”

 

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