Intenciones ocultas
Manuel Castilla Ramírez (*)
La interrogante que planteamos en este comentario se basa en que, después del increíble triunfo electoral del candidato presidencial del Morena —que ni siquiera tiene nombre de partido político— Andrés Manuel López Obrador, en varios de sus discursos que pronunció después de las 20 horas del domingo 1 de julio, cuando el INE dio a conocer los primeros resultados de la elección presidencial, reiteradamente aseguró que no tenía ninguna intención de convertirse en Dictador.
Antiguo dicho popular consiste en que cuando algunas personas tienen intenciones ocultas de alguna futura mala intención adelantan explicaciones como despiste de lo que todavía no ocurre, y de ahí salió nuestra suspicacia: “satisfacción no pedida, acusación manifiesta”, que aplicamos a los pronunciamientos del candidato triunfador, López Obrador, el miércoles 11 de julio, fecha en la que todavía no recibía del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, el documento que lo declare Presidente Electo.
¿Quiénes eligieron Dictador al licenciado Andrés Manuel López Obrador?
Desconozco de qué licenciatura se graduó y cuál es la tesis que presentó. Solamente he leído en su biografía que se quemó las pestañas, durante muchos años de estudiante.Este “escribidor” no votó por ya sabes quién, o sea formé parte del número menor de votantes perdedores, pero sumados a los más de 35 millones de ciudadanos del PAN (Partido de la Abstención Nacional) sobraríamos para derrotar al candidato de Morena (no partido) ganador en las históricas —por sus increíbles resultados— elecciones del 1 de julio de 2018.
Si planteamos la interrogante de ¿quiénes eligieron Dictador a Andrés Manuel López Obrador? es porque no encontramos otro calificativo a la serie de acciones, declaraciones y decisiones del ciudadano candidato presidencial triunfador, pero todavía sin facultades y sin el rango —ni poder— de presidente electo; mucho menos de dictador como se ostentó el miércoles 11 de julio, cuando convocó y reunió a todos sus diputados, senadores así como parte del gabinete del propietario de Morena –no partido político—que fundó.
En dicha reunión el candidato presidencial triunfador, sin facultades como las que se adjudicó, se convirtió en Dictador, así con mayúscula, para ungir a 32 supercoordinadores de la República cuya función será de enlace directo con la Presidencia de la República con amplias facultades para diseñar y ejecutar proyectos, así como evaluar avances en seguridad en cada una de las entidades federativas.
En pocas palabras, el supercoordinador de cada estado de la República actuará como gobernador paralelo adjunto, controlado por el Presidente, Dictador, Emperador o como se le quiera llamar; pero le restaría soberanía y mando al gobernador constitucional.
En opinión de los periodistas Leo Zuckermann, articulista de “Excélsior”, y José Cárdenas, de Telefórmula, el virtual Presidente Electo se comportó en su reunión del miércoles 11 de julio como el Emperador que inició sus funciones antes de que el presidente Peña Nieto concluya su periodo constitucional a las 24 horas del 30 de noviembre y a las 0 horas del 1 de diciembre de 2018 el licenciado López Obrador inicie su Sexenio 2018-2024 y los 32 supercoordinadores ungidos el 11 de julio de 2018 asuman el cargo de gobernadores paralelos adjuntos en cada Estado de la República.Para este escribidor Morena, que no es partido político sino un gran movimiento que adquirió enorme fuerza en las pasadas elecciones, llegó para quedarse por mucho tiempo, hasta que el pueblo lo tolere si es que “don Andrés Manuel” cumple su palabra de someterse el 1 de julio de 2021 a un referendo que decida si continúa como Presidente Dictador o le revocan el cargo.
En reversa
Por el momento abrimos un paréntesis para mover en reversa nuestra máquina del tiempo y detenernos en el primer domingo de julio de 2006, cuando el candidato presidencial del PRD, Andrés Manuel López Obrador, fue derrotado por el candidato del PAN, Felipe Calderón Hinojosa. Declaró que le robaron la Presidencia de la República y en tumultuario mitin efectuado en el Zócalo de Ciudad de México el 20 de noviembre del mismo año se autoproclamó “Presidente legítimo” no obstante que estaba en funciones el presidente Vicente Fox, lo que equivaldría a un golpe de Estado, nombró su gabinete y se colocó sobre su pecho una banda presidencial de utilería.
Su presidencia “legítima” fue efímera, pues en pocos días inició nueva campaña como precandidato presidencial para las elecciones de 2012 y durante seis años estuvo recorriendo las entidades federativas del país mientras llegaban los tiempos electorales para postularse nuevamente como candidato presidencial, no obstante que el ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas, su padre político, también aspiraba a esa candidatura.
López Obrador no declinó en sus aspiraciones y ganó en la competencia al ingeniero Cárdenas, pero perdió las elecciones frente al candidato del PRI, Enrique Peña Nieto, que recuperó para el tricolor la Presidencia de la República durante el Sexenio 2012-2018 que está por concluir.
“Don Andrés Manuel” asimiló su segunda derrota que la atribuyó a la compra de seis millones de votos “útiles” , la diferencia con la que ganó el candidato priista Peña Nieto; al mismo tiempo que anunció que nuevamente se postularía como candidato presidencial en las elecciones de 2018, porque “la tercera es la vencida”, pero ya tenía planeado en su mente desertar del PRD y fundar su propio partido, como efectivamente hizo, solamente que con el nombre de Morena que contó con el amplio apoyo del Instituto Nacional Electoral que en tiempo récord le otorgó el registro y en su debut electoral en 2015 ganó buen número de diputaciones federales.
Morena se puso a la cabeza de la coalición integrada por el PT y el PES que arrasó en las elecciones del 1 de julio de 2018, ganó la Presidencia de la República con el 52% por ciento de los votos emitidos y la mayoría de los diputados y senadores que integraran las dos Cámaras del Congreso de la Unión.
Esa es la historia del licenciado Andrés Manuel López fundador y propietario del Morena, que con la fuerza política que adquirió en tres contiendas consecutivas como candidato presidencial, está con la tentación de ser Presidente Dictador a partir del 1 de diciembre de 2018.— Mérida, Yucatán.
castillar27@hotmail.com
Periodista
El supercoordinador de cada Estado actuará como gobernador paralelo adjunto, controlado por el Presidente, Dictador, Emperador o como se le quiera llamar
