PROGRESO.- A pocos días de haber iniciado los trabajos de cambio de vías en la entrada de Progreso, automovilistas han comenzado a resentir fuertes afectaciones en la circulación, principalmente durante las horas pico, cuando cientos de personas buscan salir del puerto con rumbo a Mérida.
Las labores, que comenzaron el miércoles 20 de mayo como parte del proyecto de reconstrucción de dos puentes impulsado por la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), han generado largas filas de vehículos y tiempos de espera prolongados en distintos momentos del día.
Situación complicada en horas pico
La situación se vuelve más complicada durante las primeras horas de la mañana y al finalizar la tarde.
En dichos horarios aumenta considerablemente el flujo vehicular debido al traslado diario de trabajadores, estudiantes y personas que viajan entre Progreso y Mérida.
Conductores señalaron que, en algunos momentos, la fila de automóviles alcanza varios cientos de metros.
Asimismo, avanza lentamente mientras personal de la SICT intenta mantener el orden vial mediante abanderados colocados en la zona de obra.
Aunque los trabajadores encargados de dirigir el tránsito permanecen de manera constante coordinando el paso de vehículos, el reducido espacio para circular y los cambios temporales en la vialidad han ocasionado cuellos de botella que derivan en congestionamientos severos.
Algunos automovilistas indicaron que trayectos que normalmente toman pocos minutos se han extendido considerablemente.
Especialmente para quienes intentan abandonar el puerto en dirección a la carretera Mérida-Progreso.
Afectaciones en transporte público y vehículos de carga
El problema también ha impactado a unidades de transporte público, vehículos de carga y trabajadores del sector portuario. Ya que diariamente utilizan esta vía como principal acceso y salida del municipio.
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La reconstrucción de los puentes forma parte de un proyecto federal orientado a sustituir estructuras que presentan diversos daños ocasionados por años de exposición al ambiente marino y al desgaste natural de los materiales.
Entre las afectaciones detectadas en ambos cuerpos se encuentran grietas, descorchamiento de concreto.
Así como erosión en losas y exposición de estructuras internas metálicas, daños atribuidos principalmente a la constante presencia de salitre y humedad en la zona costera.
Modificaciones temporales se ven superadas
Debido a la magnitud de las obras, las autoridades implementaron modificaciones temporales a la circulación.
Mientras se realizan maniobras relacionadas con el retiro y cambio de infraestructura ferroviaria y vial en el acceso al puerto.
Sin embargo, pese a la presencia de personal operativo y señalización preventiva, la carga vehicular en determinados horarios ha superado la capacidad de desfogue de la zona intervenida.
Habitantes de Progreso señalaron que el panorama podría complicarse aún más durante fines de semana, periodos vacacionales o días con alta actividad turística.
Lo anterior tomando en cuenta que el puerto mantiene una intensa movilidad tanto local como regional.
Algunos conductores han optado por salir con mayor anticipación para evitar retrasos, mientras otros buscan rutas alternas.
Aunque las opciones son limitadas debido a la ubicación estratégica del acceso intervenido.



