El doctor Freddy Espadas Sosa habló del foro sobre educación

 

La lucha del Presidente contra la corrupción

Freddy Espadas Sosa (*)

La lucha frontal contra la corrupción y la impunidad parece ser el primer signo distintivo del nuevo gobierno federal encabezado por Andrés Manuel López Obrador (AMLO).

Durante largos años de lucha, AMLO señaló reiteradamente que aquellas prácticas ominosas no sólo eran un cáncer que laceraba la vida pública de México, sino que se habían constituido en la causa principal de la desigualdad social, la inseguridad y la violencia desenfrenada que padecemos los mexicanos. Así lo refrendó en su discurso de toma de posesión el pasado primero de diciembre, cuando señaló: “A partir de ahora se llevará al cabo una transformación pacífica y ordenada, pero al mismo tiempo profunda y radical, porque se acabará con la corrupción y con la impunidad que impiden el renacimiento de México”.

Más temprano que tarde mostró congruencia en su actuación el presidente AMLO, al lanzar de manera sorpresiva y contundente un mayúsculo operativo contra el monumental desfalco a la nación que se realizaba desvergonzadamente desde hace muchos años, a través de una compleja red delincuencial que contaba con la complicidad de las autoridades al más alto nivel. Con este mecanismo se robaban cantidades gigantescas de combustibles a la empresa estatal Pemex, que es patrimonio de todos los mexicanos.

En una de sus conferencias de prensa matutinas ofrecidas a mediados de diciembre pasado, el presidente AMLO afirmó que el robo indiscriminado y sistemático de combustibles a Pemex representa un valor de entre 60 mil y 80 mil millones de pesos tan sólo en un año.

Imagínense, caros lectores, cuántas acciones económicas y sociales podrían financiarse con esos cuantiosos recursos cínica e impunemente robados a la nación: desde fortalecer al propio Pemex y vitalizar las refinerías, hasta aumentar las becas para los estudiantes, mejorar la infraestructura educativa o garantizar el surtido de medicamentos en todos los hospitales públicos del país.

Como era de esperarse, las determinantes medidas emprendidas por el gobierno federal para detener este saqueo han generado ciertos problemas de desabasto de combustible en algunas regiones del país, situación que está siendo magnificada por los medios de comunicación dominantes y sus plumíferos bien pagados, acusando de irresponsables e incapaces a los funcionarios encargados de atender este complejo problema, todo ello con la perversa intención de generar incertidumbre y desconfianza entre la ciudadanía.

Por supuesto, a estos corifeos se ha unido la coalición opositora del PRIANRD —que nunca se ocupó de defender el patrimonio nacional ni de denunciar el “huachicoleo” y sus aviesas conexiones— fustigando sin decoro alguno al presidente de la república y exigiendo el fin de lo que ellos llaman pomposamente “la crisis de abastecimiento de combustibles”.

Pero a los poderes fácticos y a la oposición derechista les ha salido el tiro por la culata, pues ocurre que al presidente AMLO lo respalda la mayoría de los mexicanos en su decidido combate a esta escandalosa práctica, a pesar de las molestias transitorias que esta lucha está ocasionando.

En efecto, cuatro casas encuestadoras dieron a conocer hace unos días los resultados de sus últimos estudios demoscópicos, los cuales revelan que la mayoría de los mexicanos aprueba las medidas que el presidente AMLO está implementando para proteger uno de nuestros principales recursos naturales. Así, los periódicos “Reforma” y “El Financiero” consignan que el 62% y el 89% de los ciudadanos, respectivamente, respaldan dichas medidas, en tanto que las consultoras Mitofsky y De las Heras señalan que el 57% y el 72% de los ciudadanos, respectivamente, apoyan dichas acciones. También se consigna que el índice general de aprobación al trabajo de AMLO como presidente es del 76% (“Sin Embargo”, 14 de enero).

Aunque aún no sabemos hasta dónde podrá llegar el combate a la corrupción y la impunidad que está implementando el gobierno federal, los ciudadanos exigen que se llegue hasta las últimas consecuencias, denunciando, enjuiciando y castigando con todo el peso de la ley a quienes se han beneficiado con este mayúsculo saqueo que por años ha sufrido nuestra nación.

Como quiera que fuere, en estos momentos no cabe regatear el apoyo a las medidas que el presidente AMLO está llevando al cabo, exponiendo él mismo su propia integridad, tal y como lo expresó ante los medios: “El que lucha por la justicia no tiene nada que temer; soy un ser humano, tengo miedo como todos los seres humanos, pero no soy cobarde”.

Finalmente, y a la luz de lo que acontece en el plano nacional, en Yucatán los ciudadanos nos mantendremos vigilantes ante la actuación de las instancias encargadas de investigar las denuncias presentadas por el gobierno de Mauricio Vila Dosal por presuntos desfalcos cometidos por la administración anterior, los cuales superan la friolera de 500 millones de pesos. Al tiempo.— Mérida, Yucatán.

canek_1999@yahoo.com.mx

Profesor-investigador titular “C” de T. C. Universidad Pedagógica Nacional, Unidad 31-A

 

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