De utilidades y más…
Fernando Ojeda Llanes (*)
Los principales objetivos de una empresa mercantil es generar utilidades y mantener el mínimo dinero en tesorería para el desarrollo de sus operaciones. De ahí nace el concepto liquidez. Se utiliza una razón financiera para determinar cómo se encuentra la liquidez en la empresa, que consiste en dividir el activo a corto plazo o capital de trabajo entre el pasivo a corto plazo, y si el resultado es mayor que uno se dice que la empresa tiene capacidad de pago a corto plazo.
No es lo mismo liquidez que capacidad de pago a corto plazo: la liquidez consiste en tener el dinero en efectivo en el momento que se requiera de acuerdo con lo expresado en un estado de flujo de efectivo o “cash flow”; y capacidad de pago es que la suma de las cuentas que conforman el capital de trabajo —que son efectivo, cuentas por cobrar e inventarios— sean mayores que el pasivo exigible o corto plazo, de tal manera que para generar el dinero tendrían que cobrarse todas las cuentas por cobrar y vender todo el inventario.
En los conceptos señalados en el párrafo anterior es donde se presenta el problema de la administración del efectivo, ya que necesitamos hacer una serie de cálculos y diseñar modelos financieros para saber realmente en dónde se encuentra el dinero de la empresa, porque también podría encontrarse en inversiones a largo plazo, permanentes o activo fijo. El mantener dinero ocioso en este renglón distrae mucho dinero y para convertirlo en efectivo, siendo inversiones permanentes, pues es complicado vender estos equipos: maquinaria, edificios, terrenos, etcétera, porque intervienen muchos elementos para tomar la decisión, pero en caso de faltante de efectivo podría ser necesario.
En vista de lo anterior, podemos inferir que no es lo mismo obtener utilidades que tener dinero en efectivo; comúnmente, cuando una empresa está obteniendo utilidades su cuenta de resultado del ejercicio es mayor que la cuenta de efectivo del capital de trabajo expresado en su balance general; en los casos que es mayor es porque se han obtenido préstamos de terceros o aumentado el capital con aportaciones de los accionistas.
En estos momentos las empresas se enfrentan a un problema de disminución de ventas debido a muchos elementos, principalmente la incertidumbre que han generado las políticas económicas que están resultando en disminución de la expectativa de crecimiento a 1.7% en este año; asimismo, la falta de inversiones y el cambio o modificaciones de reglamentos y leyes, la volatilidad del tipo cambio, eliminación de subsidios a la construcción y lo negativo de otras variables económicas. Todo esto está restando liquidez en los mercados, por lo que se requiere diseñar las estrategias necesarias para que ésta se administre.
Ya mencionado lo anterior concentrémonos en el tema de este escrito: el ciclo de efectivo. En primer lugar debemos calcular el ciclo operativo, que consiste en determinar cuántos días tardaremos en convertir en efectivo las cuentas por cobrar y los inventarios; supongamos que 35 en cuentas por cobrar y 50 en inventarios, entonces el ciclo operativo es de 85 días.
En segundo lugar, por lo general nuestro capital de trabajo, sobre todo inventarios, proviene de financiamientos que nos hacen los proveedores de mercancías, mismos que nos otorgan un plazo; supongamos que nos dan 60 días de plazo de pago. Con estos indicadores ya podemos calcular el ciclo de efectivo, que es igual a plazo de pago menos ciclo operativo: 50-85=(35). Como puede observarse, tenemos 35 días en negativo o en contra que se denomina ciclo de efectivo; con claridad observamos que es más lenta la conversión en efectivo de nuestras cuentas por cobrar e inventarios que el plazo de pagar a los proveedores.
La administración del ciclo de efectivo sería tratar de llegar el resultado a cero o a un número positivo arriba de cero, para tal caso tendríamos que reducir en 35 días el ciclo operativo, por lo cual iniciaríamos analizando las cuentas por cobrar para hacer la cobranza de los que han rebasado los plazos de la política de crédito y en inventarios analizar si podemos disminuir compras identificando los artículos que tenemos en el inventario y, si tenemos una sobreinversión, hacer las ofertas de precio necesarias para desplazar este tipo de productos.
La otra forma es aumentar el plazo de pago, pero en esto intervienen los proveedores. Habría que tener pláticas con éstos y podríamos incurrir en costos de capital.
Cuando se trata de una empresa industrial, el ciclo operativo tendría que desglosar los inventarios en materia prima, producción en proceso y productos terminados, con el objeto de investigar en qué tipo de inventario se tienen mayores días de inversión y disminuirlos.
Desde luego, todo lo anterior tiene que ver con la administración del capital de trabajo.
Esto se refiere a tener un control adecuado de los inventarios para dar seguimiento continuo y eficiente a las entradas y salidas, así como vigilar las existencias practicando inventarios físicos, utilizando los métodos de valuación necesarios, registrando en forma adecuada el costo de ventas.
En cuanto a la administración de las cuentas por cobrar, establecer las adecuadas políticas de plazo y seguimiento de los clientes para cobrar oportunamente las cuentas, hacer la investigación de clientes a quienes se podrá otorgar créditos, tener informes continuos de antigüedad de saldos por clientes.
Para saber a quién debe o no otorgarse crédito se realiza una investigación estadística por nichos de mercado, pero este es otro boleto a comentar posteriormente.— Mérida, Yucatán.
ferojeda@prodigy.net.mx
Doctor en investigación científica. Consultor de empresas
