Nos comentan que…
Al igual que hace una semana, de nuevo ayer hubo una protesta a las puertas del Palacio de Gobierno. La diferencia entre una y otra es que en la manifestación de ayer lunes, uno de los quejosos intentó quemar una de las palmas que forman parte de la flora de la Plaza Grande. En vídeos que circulan en las redes sociales se aprecia que un sujeto grita consignas contra funcionarios de la administración estatal que encabeza Mauricio Vila Dosal, mientras coloca papel para encender el fuego que comienza a consumir parte de la planta. Algunos usuarios de las redes se preguntaron si esa acción no representaba un acto vandálico, guardadas las proporciones, semejante al del Monumento a la Madre, meses atrás, ya que la palma es parte del patrimonio natural de Mérida. Otros consideraron exagerada la comparación.
Lo cierto es que poco antes del mediodía de ayer un grupo de tianguistas de San Roque, se dice que identificados con Pedro Chiquini Cruz, de la Coalición de Agrupaciones de Mercados, acompañados de pepenadores simpatizantes de Morena, según nos comentan, obstruyeron la calle 61 durante la protesta frente a Palacio, que por momentos pareció tornarse más agresiva por el actuar de algunos quejosos que afirmaron ser integrantes de “Enlaces de la Coalición de Líderes de Mercados con la delegación de Bienestar”. Entre los manifestantes hubo algunas personas que de buena fe acudieron a solicitar algún apoyo del gobierno del Estado por la contingencia sanitaria, ya que, según contaron a los representantes de la prensa, antes habían recurrido a Joaquín “Huacho” Díaz Mena, delegado federal, quien no les resolvió sus demandas. No se sabe si hay algún interés político detrás de la nueva protesta, como la de hace una semana, en la que en un vídeo se constató que mujeres tabasqueñas vociferaron contra el gobierno local y alabaron al presidente Andrés Manuel López Obrador, pero al parecer las campañas anticipadas de los aspirantes a algún cargo público para las elecciones del próximo año se propagan más rápido que los casos de coronavirus.
La reunión del pasado martes 14 de la Junta de Gobierno del Congreso del Estado tuvo un inicio turbulento. ¿La razón? Resulta que Miguel Candila Noh, diputado de Morena, se presentó sin cubrebocas, lo que ocasionó que la diputada Silvia López Escoffie, de Movimiento Ciudadano, le reclamara su falta de seriedad y responsabilidad, exigiendo además al presidente de la Junta, Felipe Cervera Hernández, que pusiera orden e hiciera cumplir las disposiciones sanitarias establecidas por las autoridades federales y estatales, o se retiraría de la reunión. Dicen los que andaban por el lugar que Candila respondió que “le vale” la solicitud, ya que “todo es una farsa, todo es cuestión mental y sólo se enferman los ‘fifís”. Además, la conminó a no preocuparse por su salud pues para evitar estos desaguisados, él se retiraría del lugar, no sin antes pedir que pusieran su voto en contra de todo lo que se plantearía y discutiría en la reunión. Curiosamente, el legislador regresó más tarde, ahora sí con el cubrebocas en el rostro. ¿Le habrán llamado la atención?
Los sainetes de ese día no concluyeron con la discusión entre Miguel Candila y Silvia López. Nos comentan que la diputada del movimiento naranja llegó con “síndrome de cerillito”, pues se enfrascó en una discusión con Felipe Cervera Hernández, diputado del PRI y presidente de la Junta de Gobierno, para defender su propuesta de integrar una Comisión Especial que vigile a los alcaldes durante la contingencia sanitaria, la cual finalmente se puso a votación y fue desechada. El resultado no agradó del todo a la legisladora, pues el único voto a favor fue el de ella, ya que sus compañeros del PAN y PVEM, que originalmente la apoyarían, prefirieron abstenerse de votar, lo que en el reglamento del Congreso se traduce como “voto en contra”. Los votos del PRI, PRD, Morena y Nueva Alianza fueron en contra.
La directora del área metropolitana de la Profeco, Sisely Burgos Cano, difundió un vídeo donde pide a la ciudadanía que denuncie los abusos de precios en los productos de la canasta básica, porque ha detectado que numerosos comercios, grandes, medianos y pequeños, los aumentaron aprovechando la emergencia sanitaria. Admite que la avalancha de sobreprecios se da en productos de la canasta básica, en huevo y tortillas, y la dependencia no puede sola con el trabajo de verificación. Hay negocios donde le han subido desde un peso hasta $3 a algunos productos. Por ejemplo, hay quien vende el garrafón de 20 litros de agua purificada en $32 y $33 aprovechando la ola de calor, cuando en las tiendas de conveniencia está en $29.50, y en cuanto al kilo de tortilla, se llega a vender en $20 cuando el precio es de $16 a $18.
Abogados litigantes que conocen de años al actual titular de la Fiscalía General del Estado, Wílberth Cetina Arjona, lo califican como “una decepción” como fiscal del Estado porque, aseguran, cobija la impunidad en los casos de abusos policiacos, guarda secrecía en el trabajo de la dependencia y, por si fuera poco, no ha hecho por desmantelar la mafia inmobiliaria donde están involucrados varios notarios públicos que, según nos comentan, son sus amigos y hasta los protege.
