Todos a cumplir
Mario Maldonado Espinosa (*)
Lo que más debe prevalecer en estos días de contingencia es precisamente el respeto a la ley, a las garantías constitucionales.
Las autoridades están obligadas a cumplirla tal y como lo protestaron en su compromiso constitucional al momento asumir su encargo. Esta obligación de respetar la ley es para todos y cada uno de los ciudadanos también.
Llama la atención la histeria colectiva de personas que hacen llamados a cerrar nuestras comunidades yucatecas con piedras, polvo, escombro, vehículos, barricadas. Se entiende muy bien, pues quieren salvaguardar la salud de sus familiares y sus pueblos. Se ha dado incluso confrontación entre poblaciones y sus autoridades que no dejan pasar a gente en sus territorios, preocupante pues restringen la libertad de tránsito consagrada en la Constitución.
Es correcto, falta mucho para que pase esta contingencia, por tanto es importante primero que nada seguir las indicaciones que hacen las autoridades para el cuidado, a fin de que esta enfermedad no se propague más. En el caso de las autoridades municipales, éstas no pueden imponer medidas que contravengan las leyes, aun cuando sean uno de los tres órdenes de gobierno. Importante sí es que en sus municipios hagan todo lo necesario administrativamente para reforzar las medidas impuestas y saber cómo actuar cuando una persona esté en tránsito. El cuidado de la salud es una obligación concurrente, todos los órdenes de gobierno deben intervenir.
Los “filtros” a las entradas de los municipios son importantes, pero no puede haber excesos o violaciones de los derechos humanos. Estos deben estar a cargo de las autoridades municipales y contar con todo lo necesario, sin caer en excesos. No hay que olvidar que aun cuando los municipios a veces pueden producir lo que consumen, también es cierto que mucho de lo que se necesita para subsistir llega de otras partes; por tanto, es necesario que entren y salgan de los municipios diversos proveedores.
Hay que guardar la calma, ser responsables, no hacer llamados irresponsables que pongan el riesgo el orden y la paz a la que estamos acostumbrados los yucatecos. Hay que pedir a las autoridades que cumplan con su responsabilidad, y que estas a su vez lo hagan con todos los medios necesarios, sin extra limitarse.
Hace unos días la Comisión Nacional de los Derechos Humanos en nuestro estado emitió un comunicado general dirigido a los poderes del Estado y a los municipios en el que pide que no se discrimine a las personas, que efectivamente se proteja la salud, pero que no se abuse del poder, que se proceda con el debido respeto y garantía de los derechos humanos. Exigen que se garantice el derecho a la legalidad y seguridad jurídica, hace un llamado a la conciencia de todos, pues lo que en estos momentos representa una exigencia para la autoridad, requiere de un estricto cumplimiento de la sociedad.
Lo que menos le conviene a nuestras comunidades en esta contingencia es estar divididos y confrontados, son tiempos de solidaridad, de ayuda mutua, de cuidar entre todos la salud pública, la salud de nuestras familias.
La salud pública no será el único problema que debemos resolver; al término de esta contingencia sanitaria vendrá otra complicación que necesitará de todos, es en materia económica y empleos, ponernos de pie nos costará mucho, reactivar y recuperar todo lo perdido nos tomará tiempo, pero eso no es imposible. Saldremos de esta como lo hemos hecho ante contingencias naturales como son los huracanes.
Las crisis son los momentos en los cuales más puede crecer uno. Que la crisis no nos derrote, no nos divida, no nos enfrente. Que lo que nos está pasando nos ayude a ser mejores que antes.— Mérida, Yucatán.
mariomaldonadoe@gmail.com
@mariomaldonadoe
Asesor Jurídico
