Fernando Ojeda

Técnicas en finanzas

Fernando Ojeda Llanes (*)

Las finanzas nos dictan técnicas para administrar los recursos financieros y aumentarlos continuamente en forma de ganancias.

Para dar seguimiento a las operaciones de la empresa se dispone de la contabilidad. De acuerdo con las normas contables, en el estado de resultados, dentro de otros, se clasifican dos grupos de resultados muy importantes: la denominada utilidad de operación, que consiste en restarle a las ventas el costo de lo vendido y los gastos operativos normales del negocio. La segunda es la utilidad neta, que se determina restando a la utilidad de operación los intereses por financiamiento y el impuesto sobre la renta.

Este tipo de utilidad, como puede observarse, depende de haber obtenido mayor utilidad de operación para que se puedan cubrir los intereses y si aún se determina ganancia, entonces se paga el impuesto sobre la renta, que al restarlo se llega a la utilidad neta, aunque el pago de impuestos depende de un resultado fiscal que puede diferir del contable.

Cuando es diferente se realiza una conciliación entre los dos resultados para conocer sus variaciones. Este resultado neto o también llamado utilidad del ejercicio es de carácter financiero mas no operativo.

Con base en lo anterior está claro que para saber si la empresa es eficiente en resultados económicos y bien administrada se tiene que dar seguimiento a la utilidad de operación, que considera solamente las acciones naturales que dieron lugar a la formación de la empresa que son las ventas, compras y gasto corriente.

La empresa debe contar con una efectiva área comercial que realice y administre la venta de productos. Administrar las ventas significa dar seguimiento y hacer actuar el proceso administrativo: planear, organizar, dirigir y controlar las ventas. Las compras, a buenos precios y con las especificaciones bien determinadas de los productos a vender y que se mantengan adecuadas existencias en inventario para el buen servicio a los clientes.

Obvio, previo a la utilidad de operación se deben generar buenas utilidades por las ventas, que es el resultado de restarle a éstas el costo de lo vendido; este resultado denominado utilidad bruta debe ser suficiente para cubrir los gastos corrientes y obtener un remanente como utilidad de operación.

Para mantener la estructura general de la empresa es necesario incurrir en gastos denominados de operación, que pueden dividirse en fijos y variables para su buena administración. Hay que estudiar bien los variables por sus características de que aumentan cuando suben las ventas y disminuyen al bajar éstas.

Fijos y variables

Se recomienda la selección por estas características y no solo por el nombre de la cuenta contable como, por ejemplo: comisiones, si se pagan a cuota fija pues ya no son variables. Sabemos que los fijos no cambian en relación con las ventas.

El monto de los gastos de operación tiene relación directa con la obtención de una buena utilidad de operación en tanto sean menores que la utilidad bruta, motivo por el cual su monto debe ir relacionado con una bien estudiada estructura empresarial. Esto es importante porque cuando no hay una buena planeación y control de los gastos, en ocasiones rebasa la capacidad de obtención de utilidades.

Los excesivos gastos de la empresa muchas veces provienen de la creación de una gran estructura de la misma al crear departamentos y puestos sin una adecuada planeación o por falta de seguimiento a los resultados económicos; suceden también sorpresas de crecimiento de estructura no deseada y se sufren pérdidas operativas. Esto suele suceder cuando la empresa no le da la importancia debida a su contabilidad y por lo tanto a un buen sistema de información financiera o cuando ésta solo sirve para control y pago de los impuestos.

Para lograr una estructura ideal que genere buenas utilidades operativas es necesario utilizar las herramientas que nos brindan las finanzas, tales como presupuestos, proyecciones financieras y su control, administrar los inventarios, el flujo de efectivo y otras que son muy básicas, y en épocas de incertidumbre utilizar las más sofisticadas como probabilidades y derivados financieros.

Es importante mencionar que toda empresa que desea obtener buenas utilidades no solamente debe tener su estructura ideal y una buena información financiera procedente de la adecuada contabilización de sus operaciones, sino también tener un eficiente sistema de control interno, que no es más que un encadenamiento de procedimientos que garanticen la protección de los activos de la empresa y la generación de información eficiente porque puede darse el caso no solo de la omisión involuntaria de ingresos, sino de deficiencias en las operaciones operativas y administrativas.— Mérida, Yucatán ferojeda@prodigy.net.mx

Doctor en investigación científica. Consultor de empresas

Texto ventana

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán