Columna 7 Por Franklin Recio

El Capital Organizacional es la capacidad de una empresa de organizar los intangibles de la misma que incluyen los conocimientos alojados en la cabeza de los empleados, así como la codificación de dichos conocimientos y los que están alojados en las redes de las empresas, formadas por esta misma, por sus empleados, y por las aportaciones para su operación de sus proveedores y clientes todo esto para resolver problemas que son apreciados por la sociedad.

¿Cómo es que este Capital Organizacional no puede ser emulado por otras empresas? Porque depende de la hoja de ruta de la empresa, de los errores cometidos y de los éxitos realizados. Depende también de la capacidad de liderazgo, del capital social de la empresa y del talento humano disponible para ella, así como del diseño de las funciones para formar sinergias entre los equipos. Incluye el dar voz a los empleados dándoles la oportunidad de aumentar la eficiencia en los procesos y fomentar la creatividad, el ambiente de correr riesgos y calibrar las consecuencias sobre las equivocaciones.

Tiene efectos indirectos en la innovación y en el rendimiento de la empresa. El principal promotor es el director general, quien aporta valor a largo plazo a través de la expansión de los activos organizacionales. Define los problemas adecuados que deben resolverse localmente y cuándo otros problemas deben resolverse por subcontratación, fuera de ella o por la absorción de conocimientos durante asociaciones con otras empresas. Otorga los incentivos adecuados a los integrantes de la empresa para que se enfoquen en esos temas más delicados que requieren tanto respuestas a corto plazo como la formación de ventajas a largo plazo. Por lo tanto, el capital organizacional es importante en la formación de capacidades dinámicas que son la base de ventajas competitivas y de la supervivencia de la firma.

¿Cómo se mide el capital organizacional? Observando la velocidad en que nuevas ideas son adoptadas, así como las innovaciones en la organización de la empresa, tales como procesos de negocios, organización del trabajo y la administración de relaciones. También el aprovechamiento de las tecnologías de información que estén disponibles y finalmente por medio del desarrollo de los valores estratégicos.

Dados los elementos anteriores, es importante que la empresa adopte modelos de medición y seguimiento de su capital organizacional, pues, aunque no se muestran directamente en los reportes de balance, forman una parte muy importante de las empresas. — Mérida

Doctor en análisis estratégico y desarrollo sustentable por la Anáhuac campus Mayab

Texto

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán