Comerciantes del mercado municipal Lucas de Gálvez reportaron resultados diferentes durante la Semana Santa. Señalaron que mientras algunos sectores registraron movimiento, otros afrontan una falta de repunte en sus ingresos.
La situación económica actual, el incremento en el costo de insumos y el gasto previo de las familias son señalados como los principales factores que inciden en el dinamismo comercial del sitio.


Marisol Cauich, locataria del interior del mercado, calificó la temporada como deficiente. Explicó que la semana pasada las ventas fueron bajas e incluso hubo pérdidas por merma en algunos productos.
Según la comerciante, el aumento en los costos operativos —que incluyen gasolina, bolsas de plástico y el servicio de cargadores— ha complicado la estabilidad financiera de los puestos.
Contraste
La vendedora indicó que el precio del tomate aumentó, cotizándose actualmente en $45 por kilo, y manifestó que no prevé una mejoría en lo que resta de las vacaciones.
En contraste, locatarios ubicados cerca de los accesos principales, entre ellos Heber Pérez, informaron un panorama más favorable con ventas estables.
Según detalló, mercancía como el cilantro mantiene una alta demanda, ofreciéndose en atados de $10.
El vendedor señaló que, a diferencia de otros sectores, ha logrado mantener sus precios sin cambios debido a que se abastece directamente de productores locales, lo que minimiza el impacto del aumento en los combustibles por concepto de traslado.
Pese a estas diferencias en el volumen de comercialización, los vendedores coincidieron en que el flujo de efectivo no ha sido uniforme para todos los giros.
El panorama para el cierre de la temporada vacacional permanece incierto, condicionado por la capacidad de gasto de los visitantes y la fluctuación en los precios de los alimentos de la canasta básica que se distribuyen en el mercado más importante de la capital yucateca.— Ilse Noh Canché
