Siete créditos se pagarán con participaciones y aportaciones federales hasta el año 2044 por lo menos y uno se podrá refinanciar
La deuda pública de Yucatán bajó apenas 0.43%, al pasar de 9,040 millones 618 mil pesos a 9,001 millones 453 mil pesos del 31 de diciembre de 2025 al 31 de marzo de 2026, informó la Secretaría de Administración y Finanzas (SAF) estatal hoy miércoles 15 de abril.
La reducción fue de 39 millones 165 mil pesos en 90 días. En promedio, los contribuyentes yucatecos pagaron $435,166.66 diarios por el endeudamiento estatal.
Yucatán contaba con 2 millones 513 mil 461 habitantes en 2025, informó la Secretaría de Bienestar en este 2026.
Con base en las cifras oficiales, cada yucateco debe un promedio de $3,581.29, apenas $15.59 (0.43%) menos que los $3,596.88 que debía al 31 de diciembre de 2025.
Según los decretos que autorizaron siete endeudamientos, la actual deuda estatal se pagará con participaciones y aportaciones federales, además de un fondo de infraestructura y seguridad, hasta el año 2044 por lo menos y uno de esos préstamos se podrá refinanciar.
Deuda pública de Yucatán: seis créditos
Hoy 15 de abril de 2026, en el Diario Oficial del Gobierno del Estado de Yucatán (DOGEY), la SAF publicó hoy su informe del estado de la deuda pública de Yucatán al 31 de marzo de 2026, firmado por el gobernador Joaquín Díaz Mena.
En total, Yucatán debe los siguientes seis créditos bancarios, todos contratados o refinanciados por el hoy exgobernador Mauricio Vila Dosal (2018-2024):
Yucatán Seguro

Autorizado por el Decreto 98/2019 publicado en el DOGEY el 31 de julio de 2019, Vila contrató un empréstito por hasta $2,620 millones con el Banco Nacional de México (Banamex) para implementar el “Sistema Integral de Seguridad Electrónica ‘Fortalecimiento Tecnológico de Seguridad y Monitoreo Yucatán Seguro’”.
Un máximo del 2.5% del monto total se pueden destinar a los gastos y pagos de los financiamientos que se contraten, como constitución de reservas, asesorías jurídicas y financieras, comisiones, entre otros, dice el decreto.
El crédito para Yucatán Seguro apareció por primera vez en el informe del estado de la deuda estatal al 31 diciembre de 2019, publicado en el DOGEY el 15 de enero de 2020, así que se debe saldar en diciembre de 2039.
Empieza con $615 millones y se dispara a $2,617 millones
Al 31 de diciembre de 2019, la deuda por Yucatán Seguro era de $615 millones 378 mil y en tres meses bajó solo $7,000 porque era de $615 millones 371 mil al 31 de marzo de 2020, el mes cuando la pandemia del Covid llegó al Estado.
El endeudamiento por Yucatán Seguro se disparó a 1,115 millones 362 mil pesos en el trimestre abril-junio de 2020 y a 2,617 millones 906 mil pesos en el trimestre octubre-diciembre de 2020, así que el gobierno de Vila gastó prácticamente todo el préstamo de hasta $2,620 millones.
Hoy 15 de abril, Díaz Mena informa que, al 31 de marzo de 2026, los yucatecos deben 2,420 millones 893 mil pesos de Yucatán Seguro a Banamex. Es el mayor endeudamiento estatal.
En cinco años y tres meses, del 31 de diciembre de 2020 al 31 de marzo de 2026, este pasivo bajó apenas 7.5% (197 millones 13 mil pesos).
Según el Decreto 98/2019, la deuda por Yucatán Seguro se debe pagar en un plazo máximo de 20 años (vencerá en diciembre de 2039) con el Fondo General de Participaciones, pero la SAF podrá refinanciarla o reestructurarla “sin que se requiera de una nueva autorización” del Congreso yucateco.
Tres refinanciamientos
La segunda mayor deuda corresponde a tres créditos que también Vila Dosal contrató con el Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos (Banobras) para refinanciar seis préstamos de las gubernaturas de Ivonne Ortega Pacheco y Rolando Zapata Bello, según el Decreto 156/2019 Ley de Ingresos del Estado para 2020.
Yucatán paga estas tres deudas con el Fondo General de Participaciones. El decreto no fijó un plazo máximo de pago.
Al 31 de diciembre de 2019, las deudas priistas heredadas eran de 478 millones 617 mil pesos, 601 millones 883 mil pesos y 1,340 millones 54 mil pesos. El total era de 2,420 millones 554 mil pesos.
Según el nuevo informe, al 31 de marzo de 2026, los endeudamientos son de 746 millones 237 miles de pesos, 1,119 millones 723 mil pesos y 1,287 millones 890 mil pesos, para un total de 2,153 millones 850 mil pesos.
Por ende, en seis años tres meses el saldo de las deudas heredadas por la hoy diputada federal Ivonne Ortega y el hoy senador Rolando Zapata bajó 11% (266 millones 704 mil pesos).
Puerto de altura de Progreso

La tercera deuda más alta de Yucatán la contrató Vila con BBVA México para el proyecto “Ampliación puerto de altura de Progreso y obras complementarias”.
Mediante el Decreto 638/2023, que se publicado en el DOGEY el 15 de junio de 2023, el Congreso estatal autorizó a Vila a contratar en 2023 y 2024 uno o más créditos por hasta $3,063 millones para ampliar la terminal remota de Progreso.
Esta deuda se debe saldar en plazo máximo de 20 años con el Fondo General de Participaciones (parte del Ramo 28) y con hasta el 25% del Fondo de Aportaciones para el Fortalecimiento de las Entidades Federativas (Fafef).
El endeudamiento por la ampliación del puerto de Progreso apareció por primera vez –con un monto de $1,633 millones– en el informe estatal del 1 de octubre-31 de diciembre de 2024, o sea, se empezó a pagar en el primer trimestre del gobierno de Díaz Mena, así que se debe saldar máximo en diciembre de 2044.
Esta deuda por Progreso también ya registró altibajos y al 31 de marzo de 2026 es de 1,742 millones 774 mil pesos, así que en un año tres meses subió 6.7% (109 millones 774 mil pesos).
Ie-Tram
La cuarta mayor deuda de Yucatán es el crédito de hasta $1,735 millones que Vila contrató también con BBVA México para el proyecto “Ie-Tram y obras complementarias”.
Según el Decreto 526/2022, publicado en el DOGEY el 30 de junio de 2022, la deuda por el Ie-Tram se debe saldar en plazo máximo de 20 años con el Fondo General de Participaciones (parte del Ramo 28) y con hasta el 25% del Fondo de Aportaciones para el Fortalecimiento de las Entidades Federativas (Fafef).
El endeudamiento por el Ie-Tram apareció por primera vez en el informe del 31 de diciembre de 2023, con un monto de 1,734 millones 999 mil pesos, solo un peso menos que el tope máximo autorizado por el Congreso. Se debe pagar máximo en diciembre del año 2043.
Al 31 de marzo de 2026, la deuda por el Ie-Tram es de 1,683 millones 936 mil pesos, así que en dos años y tres meses disminuyó 2.9% ($51.063.000).
Otro empréstito para seguridad, fuera de la deuda pública de Yucatán
Yucatán tiene otro crédito, pero la SAF no lo incluye en la deuda de 9,001 millones 453 mil pesos.
Es un préstamo por hasta $317.268,611 pesos que Rolando Zapata contrató con Banobras, a través del Programa de Financiamiento para Infraestructura y Seguridad en los Estados (Profise), para infraestructura de seguridad, infraestructura general y equipamiento, según el Decreto 37/2013 del 25 de enero de 2013.
Sin precisar una obra o proyecto específico, el decreto indica que ese crédito se debe pagar en un plazo máximo de 20 años con el dinero federal que Yucatán recibe del Fondo de Apoyo para la Infraestructura y Seguridad (FAIS).
Esta deuda con el Profise apareció por primera vez en el informe al 30 de junio de 2013, con un monto de $286.891,000 y desde el 31 de diciembre de 2013 y hasta el 31 de marzo de 2026 figura como saldo invariable de $306.932,000.
Yucatán, con tres acreedores
La SAF no informa cuánto ya se pagó y se debe al Profise, así que se desconoce cuánto debe en total Yucatán por los siete créditos contratados de 2013 a 2024.
Lo que sí se sabe es que el mayor acreedor de Yucatán es BBVA México, con 3,426 millones 710 mil pesos en dos préstamos.
Le siguen Banobras, con 3,153 millones 850 mil pesos en tres empréstitos ($3,460 millones si se añade el de Profise), y Banamex, con 2,420 millones 893 mil pesos por Yucatán Seguro.


