Editorial

María del Pilar Loroño M. (*)

Hay palabras que nos hacen sentir bien, nada mas pronunciarlas, palabras que nos reconcilian con la oculta verdad de las cosas.

La calma que seguirá a la tormenta o la dicha que la vida nos ofrece a cada instante, aunque estemos demasiado absortos en nuestros problemas para darnos cuenta.

Me parece que la humanidad vivió una tormenta de dolor, incertidumbre, de desesperación ante una situación angustiosa como lo es el Covid-19, que pareciera simplemente una falta de esperanza para la humanidad.

Pero en este año 2012, con la llegada de algo como las vacunas que liberan la vida de las personas, que se podría volver a la movilidad humana segura, implica la esperanza como “el sueño de la familia despierto’’.

En el sentido de los anhelos hacia los que corremos y dan sentido a nuestras vidas.

Ya despedimos al inquebrantable 2020. Nuestras familias podemos agradecer el llegar a esta fecha con vida y salud. Me uno al duelo de quienes perdieron a un ser querido y a la esperanza de muchas familias que se unen en oración porque pronto sus seres queridos vuelvan a casa sanos y recuperados.

Pero también quiero iniciar el año 2021 con una actitud positiva de esperanza. No quiero entrar o caer en una falsa motivación de tanta gente insensible que cacarea su alma con frases huecas y trilladas y son finalmente los tantos cientos y miles de gente que salieron a exponerse y exponernos en las fiestas decembrinas.

Yo quiero unirme con la fe de quienes en cualquier rincón del mundo se unen en pensamiento e intención, sin importar sus ideologías, sus diferencias que nos incluyen y que manifiestan la alegría de conectar con la esperanza que se encuentra situada en el auténtico y verdadero poder del espíritu y la mente y que se reviste en la acción humanizante.

La esperanza como un estado de ánimo optimista en el cual aquello que deseamos o aspiramos nos parece posible.

En este sentido la esperanza para la humanidad para este año 2021 supone tener expectativas positivas relacionadas con aquello que no es favorable y que se corresponde a nuestros deseos de: salud, bienestar familiar, social, trabajo, esperanza de vida, convivencia, amor. Y termino:

La esperanza es un valor que permite vivir con la actitud positiva y optimista.

Ayuda a seguir adelante a pesar de los momentos de incertidumbre y dolor.

Familia conéctense con el valor de la esperanza para este 2021. Paz y bien.— Mérida, Yucatán.

maestrapili2010@hotmail.com

Maestra

 

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