Mi punto de vista
CHOLYN GARZA (*)
La migración se ha convertido, más que en una necesidad de buscar mejores condiciones de vida, en un gran negocio para individuos sin escrúpulos.
Individuos que lucran con la necesidad de sus víctimas, las cuales son atraídas con mentiras y ofrecimientos que no llegan a convertirse en realidad. Se combinan la ignorancia y el desconocimiento, por una parte, y la maldad y ambición, por la otra.
El propósito de los migrantes es llegar a Estados Unidos para vivir el llamado “sueño americano”, que en la mayoría de las veces queda en una ilusión lejana porque se convierte en una verdadera pesadilla.
La migración siempre ha existido y seguirá existiendo. Sin embargo, hay que recordar que nuestro país fue uno de los que enviaba personas a trabajar fuera, pero había acuerdos entre las dos naciones.
Estados Unidos contrataba personal, al que le otorgaba una visa de trabajo para que fueran a laborar en los campos, sembrando o en empresas agrícolas. Al término del contrato, los hombres contratados regresaban al hogar, a su país, para esperar otra oportunidad de trabajo.
No pocos mexicanos construyeron su casa con el dinero que honestamente ganaron trabajando, sin causar daños. Por el contrario, cada dólar que ganaban era muy bien desquitado con esfuerzo y sudor de los trabajadores.
Temporadas de siembra y de cosecha; sufriendo las inclemencias del tiempo. Raza de bronce, aguantadora, realizando labores que americanos no querían hacer, por eso eran contratados nuestros paisanos. Con el tiempo algunos se quedaron a vivir allá, otros regresaron.
Considero que los convenios son necesarios entre los países porque de esa manera se evitarían problemas mayores como los que ahora se están viviendo.
Acuerdos que busquen solución a un problema migratorio existente y que se incrementa de manera inhumana. La ambición de grupos delincuenciales ha convertido la necesidad y pobreza de la gente en un medio para enriquecerse ellos, los delincuentes.
Sin embargo, los grupos de la delincuencia han lucrado con la pobreza de muchas personas, lo cual es inaceptable, como inaceptable debería ser que un gobierno, el que sea, no ponga un alto y evite el fenómeno de las caravanas de migrantes, que causan muchos problemas.
La migración exagerada de centroamericanos que abandonan su lugar de origen muestra el deseo de no pocos de salir de su país, por la razón que sea pero más, por la incapacidad de un gobierno por mantener el orden, por brindar bienestar a su población ofreciéndole trabajo para subsistir.
Las bandas criminales han crecido porque se les ha permitido. Gobiernos ineficientes las han solapado; de lo contrario no hubieran extendido peligrosamente sus negocios. Las drogas bastante daño causan a quien las consume y también afecta a su familia y a la sociedad
Al ver la facilidad con que pueden operar por la poca o nula vigilancia en sus operaciones, van extendiendo sus negocios. El comercio con seres humanos está creciendo peligrosamente y no se está haciendo algo que impida ese tráfico que está afectando a menores de edad.
De esa omisión tan grave de autoridades, se observa la llegada de niños que viajan solos, ya sea en caravanas o con sus captores. Cada vez es más frecuente conocer estas situaciones.
El video que se ha dado a conocer recientemente, donde se ve a dos pequeñas que fueron arrojadas desde lo alto de la valla fronteriza con Nuevo México, debe ser motivo de preocupación. No se entiende por qué razón se están dando casos de menores de edad viajando sin sus padres.
¿Quién o quiénes se van a responsabilizar de miles de niños sin hogar?
El problema de la migración hacia Estados Unidos nació en países en extrema pobreza, es cierto, pero ha sido la contemplación de nuestro país la que ha permitido que ingresen a nuestro territorio, sin control alguno, miles de personas. No olvidamos la primera caravana proveniente de Centroamérica. Fue recibida y alentada a continuar hacia EE.UU. en la frontera sur por la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, quien muy entusiasta alzaba sus brazos y expresaba ¡Sí se pudo!
Estamos conscientes de que no todos los que llegan en esos grupos migrantes es gente buena o que viene huyendo de la pobreza. Viene de todo y ahí el riesgo para los ciudadanos. Ese peligro parecería que no lo ven nuestras autoridades.
Lamentable que no se combata el tráfico de personas. Criminal que se solape que se trafique con menores de edad.— Piedras Negras, Coahuila.
cholyngarza@yahoo.com
Periodista
