La contaminación del ambiente en Mérida
MARIO BENJAMIN VALADEZ MERAZ (*)
No sé si el paso de los años me está rebasando o la nostalgia está invadiéndome. Pero tras un año de pandemia es cuando más añoro esa mi hermosa y tranquila Mérida de los setentas.
La de los majestuosos atardeceres de la avenida Colón, que con sus gallardos flamboyanes y sus flores de colores impedían la penetración del sol, así como la de las tranquilas calles y avenidas en las que se podía transitar o andar en bicicletas sin temor a sufrir algún percance.
Y cómo olvidar esas hermosas playas e inexplorados cenotes, que invitaron al turismo visitar Yucatán.
Hoy tan solo son recuerdos…. de un pasado que nunca volverá. Porque muchos de esos frondosos árboles que significaban un termorregulador natural y un resguardo para nuestro asfixiante clima fueron cercenados y transitar ahora en calles y avenidas resulta una odisea, con tanto trastornado manejando que no respeta a los demás.
Y aquellas hermosas playas y cenotes, sucias y contaminados hoy están. Muchos podrán justificarlas al asegurar que todo ha sido causado por la modernidad, pero si tenemos que culpar alguien, es a todas las personas que contribuyeron a dañar la calidad del aire.
Contaminantes
La contaminación es causada no solo por los gases expulsados por los vehículos automotores, los compuestos químicos de fábricas, el humo de crematorios, la quema de llantas y por tirar toda clase de basura en playas y cenotes.
Si inicié mi colaboración con estos argumentos, es porque no concibo que existan personas que, olvidando la indiscriminada tala de árboles y el daño causado al aire, flora y fauna, tengan el cinismo de cuestionar a los gobiernos estatal y municipal por la construcción de las ciclovías.
Como la externada (DY18/02/21) por Jorge Carlos Ramírez Marín, candidato del PRI a la alcaldía de Mérida, quien en mi opinión antes de externarla debió reconsiderar los beneficios que causarían en el combate a la contaminación ambiental.
Cuestionamientos que se asemejan más a actos proselitistas de campañas adelantadas, ya que lo único que “sugirió” es algo que su partido siempre le ha criticado a AMLO: realizar consultas.
Son tantos los rechazos por estas obras que las de Paseo de Montejo, además de criticadas y amparadas por algunos, pero los espacios en donde están siendo implementadas eran utilizados como estacionamientos de: automóviles y autobuses de huéspedes de hoteles.
Así como la marcha de protesta del 16 de abril en la que comerciantes bloquearon la avenida 128 de Yucalpetén porque les están “matando” sus negocios.
No comparto tantas críticas por esas obras, porque en México ya existen 19 zonas metropolitanas para el uso de bicicletas, tanto que la principal avenida de la capital (Paseo de la Reforma) ya cuenta con una de ellas.
No pretendo salir en defensa de nadie, porque primero están los principios y el amor por nuestra Blanca Mérida que cualquier ideología o preferencia partidista.
Pero para todos esos “expertos” que solo las critican, les externo que el uso de bicicletas en lugar de automóviles contribuirá a disminuir la pesada carga vehicular y por ende la contaminación ambiental. Es más, Yucatán por ser el primer lugar en obesidad infantil, con esta acción nuestros niños tendrían una mejor calidad de vida.
Otras ciudades
Si esto no llega a convencerlos, ciudades de países europeos como: Copenhague y Odense (Dinamarca), Greifswald y Dresden (Alemania), Lund (Suecia), Assen y Utrecht (Holanda), Ferrara y Bolonia (Italia) entre otras, el principal medio de transporte son las bicicletas. Es tanto el auge de esté medio de transporte en el mundo que existen más de un billón de ellas (el doble que el número de automóviles).
Respecto a los 2,000 maceteros que fueron colocados en el Centro Histórico y que muchos externaron su inconformidad a la Alcaldía de Mérida, tiene que ser considerada como una acción que embellece y disminuye el flujo vehicular.
Es hora que el alcalde envíe una iniciativa al Congreso del Estado, para el cierre definitivo a la circulación de vehículos de motor en el primer cuadro de la ciudad.
Es innegable que bajo esta acción, Mérida no solo volvería a ser una de las ciudades más atractivas de México para visitar, sino la mayor derrama económica del estado la personificaría el turismo: estatal, nacional e internacional.
No esperemos vernos en los zapatos de ciudades con índices de contaminación tan alarmantes como México, Guadalajara y Monterrey, en donde tienen establecido el programa “Hoy no circula”, para dejar de criticar acciones que solo contribuyen a combatir la contaminación ambiental.— Mérida, Yucatán.
mariovaladez_48@hotmail.com.
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