Por Rubén Osorio Paredes (*)
Ana es esposa y madre de familia que, a pesar de haber estudiado la profesión de contadora, nunca la ejerció a lo largo de 30 años de matrimonio.
Se casó por bienes separados y durante su matrimonio siempre se dedicó al cuidado del hogar y de los hijos, quienes ya son mayores de edad; no tiene bienes propios y la casa donde vive hasta hoy es propiedad de su esposo, quien le acaba de pedir el divorcio.
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