Instituciones “quebradas”; otras, desaparecidas. ¿Qué nos queda a los ciudadanos?
Nos queda el Instituto Nacional Electoral, institución creada para garantizar el ejercicio pleno de los derechos de los ciudadanos a votar y velar porque su sufragio sea respetado.
Resulta difícil entender que se pretenda desaparecer un órgano que nació de la desconfianza que representaba para los ciudadanos, el que fuera el gobierno en funciones, a través de la Secretaría de Gobernación, el que se encargara de realizar las elecciones federales.
Más difícil de entender que sean quienes obtuvieron un triunfo arrollador en las elecciones de 2018 los que se atrevan a cuestionar su permanencia en la vida política y democrática de México.
Y peor aún, que deseen que se regrese al pasado. Es decir, que las organice el gobierno a través de la Secretaría de Gobernación “porque ellos lo pueden hacer”.
¡Por supuesto que lo pueden hacer! Si han podido manejar enormes cantidades de dinero en efectivo; si han llevado al país a un grado máximo de violencia ¿cómo no van a poder manejar a su antojo elecciones que el gobierno mismo organice?
Tal vez nos consideren a los ciudadanos ignorantes o tontos. El lodo que tratan de echar al INE no se justifica como tampoco se debe aceptar.
Las elecciones son organizadas por ciudadanos sean capacitadores, supervisores, funcionarios de casilla, en fin, un verdadero ejército de ciudadanos que el día de la jornada electoral está ahí, en espera de quienes irán a sufragar.
Los funcionarios de casilla no son otros que nuestros vecinos que generosamente han aceptado participar en un verdadero ejercicio democrático y se han capacitado para realizar su tarea.
Gracias a ellos, la democracia es efectiva, es real. Cada ciudadano vota por el candidato de su preferencia, no por el que le impongan.
Valdría la pena preguntarse ¿por qué desea el actual gobierno regresar a prácticas que tanto criticaron en el pasado? ¿Será porque hoy que tienen el poder no están seguros de conservarlo con el voto ciudadano?
Existe inconformidad en la población o al menos en una buena parte de ella. Los que amamos a nuestro país y deseamos lo mejor para todos, vemos en el Instituto Nacional Electoral un órgano confiable.
¿Por qué lo quieren destruir? ¿Por qué el presidente y sus aliados desearían que fuera Gobernación la dependencia que manejara las elecciones?
Por una sencilla razón: porque saben que hay inconformidad entre la población. Y al haberla no se tiene la certeza de que puedan repetir ese triunfo que obtuvieron en el 2018.
Los ciudadanos hemos observado en estos cuatro años en el poder que no se ha gobernado con la honestidad tan cacareada en campaña.
Se ha tratado de dividir a los mexicanos para imponer un régimen autoritario que está fracasando en todo. Han estado destruyendo instituciones y van por más cada día que pasa.
Hoy existe decepción entre el electorado. El gobierno quiere someter a los ciudadanos sembrando el miedo, el terror. Las corruptelas siguen y no se pueden ocultar.
Es obvio que, al haber decepción entre los ciudadanos por el rumbo que están llevando al país, sean capaces de modificar su voto por otra opción.
Tal vez el presidente sea popular entre sus seguidores; sin embargo, eso no significa que lo que ha estado haciendo esté llevando beneficio a un pueblo que piensa y razona.
Ciudadanos con estudios, con preparación que contrastan con funcionarios mediocres cuyo sueldo no desquitan.
El INE es nuestro, de todos los mexicanos, el único medio que nos queda para garantizar que nuestro voto sea respetado. Que tengamos la certeza de que se realicen elecciones confiables no manipuladas como pretenden llevarlas al cabo.
Como ciudadana, deseo que defendamos la democracia exigiendo a diputados y senadores, hagan lo correcto: dejar la ley electoral como está.
Que nadie ceda al chantaje, que no se dejen intimidar ni caer en la tentación de un cargo, una representación o ¿por qué no? un sobrecito de color amarillo. Tarde o temprano se sabrá.
Estado de México y Coahuila están en la mira para las próximas elecciones. No permitamos que nos arrebaten dos estados donde nada tienen qué hacer los que ya se sienten dueños del país.
Vamos recuperando ese México, nuestro México que han querido destruir con alianzas perversas con grupos criminales. Y sobre todo defendamos nuestro INE y salgamos a emitir nuestro sufragio con confianza el día de elecciones.— Piedras Negras, Coahuila.
cholyngarza@yahoo.com
Periodista
