De buen humor. Mi personaje toma asiento con su esposa después de una espera de veinte minutos para una mesa en el restaurante de moda del centro de la ciudad. Una casona vieja, acondicionada con muy buen gusto deja ver los años en sus muros, dotada de una ambientación por demás ecléctica, donde sale al encuentro una barra grande de finas maderas muy bien restaurada.
A la vista los detalles decorativos que le dan al conjunto un toque soberbio y relajado. La terraza techada con aire acondicionado conserva un árbol muy grande y da albergue a unas siete mesas, música suave de fondo sin interrumpir la plática armoniza todo el lugar, el apacible sonido del agua de una fuente nos señala hacia un jardín sombreado por árboles y parasoles que por la noche se convierte en un singular bar para tomar un trago en compañía de la pareja o los amigos.
Todo transcurre perfecto, un atento y servicial mesero de amable sonrisa recomienda los platillos con la espacialidad del chef y deja las cartas de la coctelería y los vinos.
Esto pone de buen humor a cualquiera, pasar un rato agradable a la hora de comer, es como darle un respiro al cuerpo y olvidar los problemas del día.
Fue una excelente estancia hasta el arribo de un bullicioso componente familiar, sonoras carcajadas se dejan escuchar durante todo el transcurso de lo que hubiera sido una comida placentera. No pararon de emitir sus risotadas, acompañadas de algunos gritos y comentarios en voz alta.
Del buen humor al mal humor
El buen humor a veces arruina la tranquilidad, como lo sucedido en esa comida a quien esto escribe y va de la mano también con el mal humor, porque no hubieran faltado el reclamo de algún comensal molesto, lo que indica que todos fuimos muy resilientes (jajaja).
El mal humor se descubre en la expresión facial y la forma altanera de hablar. Mi maestro de Marketing era un claro ejemplo de este curioso análisis. Al entrar al salón, aún sin haberse sentado, nos decía en un tono muy serio, con voz incómoda: “Saquen una hoja, les voy a poner un examen”. Eran solo dos preguntas y se ligaban a sus clases anteriores.
Yo no sé qué le picaba o el porqué de sus molestias personales, pero siempre nos la aplicaba.
Cuando iba de buen humor, se sentía el cambio, la clase se convertía en la narración amena de experiencias, nos platicaba ejemplos de algunos casos famosos de marketing en Estados Unidos o la evolución continua de estrategias que seguía PepsiCo, empresa donde trabajaba como director de la asignatura que impartía.
Es bueno para el estrés
El buen humor tiende a manifestarse con risas, o simplemente sentirse a gusto, alegre y esto va a potenciar la salud produciendo endorfinas, o neurotransmisores que nos dan bienestar y euforia.
La Universidad de Michigan, que ha estudiado las enfermedades desde otro punto de vista, sostiene en su último estudio sobre la psicología positiva que ahora debemos mantener una existencia que no involucre la preocupación de combatir las enfermedades y podamos estar saludables y productivos.
“Lo que hace que la vida merezca ser vivida y que las personas den lo mejor de si mismas”. Así definen este interesante ensayo. Hay que suprimir el estrés, reír y pensar positivamente.
La mañanera y el humor
El buen humor es un paliativo para una vida mejor, tenemos que practicarlo diariamente, nos puede ayudar a descargar episodios de ansiedad, depresión, miedo, angustia.
Oscar, un buen amigo de hace muchos años, me dijo un día que el sentido del humor también nos ayuda a mitigar situaciones adversas en nuestra vida. Mi amigo no es muy agraciado físicamente, soltero a sus 67 años, pero su humor es muy mordaz, muy creativo y le ha servido para hacer muchos amigos y amigas.
La risa es un sinónimo del buen humor, pero aprendamos a controlarla, sobre todo cuando nos encontramos en un lugar apacible y nuestra risa no es discreta o agradable.
La risa fingida, irónica, no cabe en este capítulo, para ello tendríamos que ver una de las mañaneras, cualquiera que sea, en todas hay ejemplos gratis disfrazados de buen humor.— Mérida, Yucatán 13 de febrero de 2023
Twitter: @ydesdelabarrera
