Les cuento que leí la novela de Paulo Coelho de nombre: “El Peregrino”.

Y les confieso que fue la primera vez que leo a este famoso autor de origen brasileño, porque no me atrae la literatura de “autosuperación”. Pero, siendo un regalo de mi esposa, me di a la tarea de leerla.

A propósito, me parece oportuno traerles en este espacio una cita de dicha obra que encuentro interesante y cargada de mucha verdad: “De todas las formas que el hombre encontró para hacerse mal a sí mismo, la peor de ellas fue el Amor. Siempre estamos sufriendo por alguien que no nos ama, por alguien que nos dejó, por alguien que no nos quiere dejar. Si estamos solteros, es porque nadie nos quiere, si estamos casados, transformamos el matrimonio en esclavitud”.

Sufrir por amor es algo innecesario, pero parece el deporte preferido de muchos humanos. Claro, estamos hablando del amor de pareja. La mayor parte de las canciones románticas describen algún tipo de sufrimiento de los que señala Coelho.

La cita anterior me recuerda una de las frases célebres del fundador del PAN, Don Manuel Gómez Morín, que reza así: “El dolor de los hombres es la única cosa objetiva, clara, evidente y constante. Y no el dolor que viene de una fuente inevitable, sino el dolor que unos causamos a otros, el dolor que originan nuestra voluntad o nuestra ineficacia para hacer una nueva y mejor organización de las cosas humanas”.

Y me hace pensar que existen dos tipos de dolor, el inevitable es el que proviene de una enfermedad terminal o de un fenómeno natural, como un terremoto, un ciclón, etc.; y el dolor evitable, que es el que nos provocamos entre nosotros.

Evidentemente, el hombre nacido en Batopilas, se refería al dolor que produce la corrupción, la desorganización y la ineficacia en la administración pública y que genera accidentes como los que vemos en el Metro de Ciudad de México o el aumento de los pobres en nuestro país.

Según la Comisión Económica para América Latina (Cepal) en 2022 la cifra de pobres en México llegó a 58.1 millones de personas, es decir, 6.1 millones más que al principio del mandato de Andrés Manuel López Obrador. Ese dato destruye la propaganda oficial del gobierno de la autollamada 4T de que “primero los pobres” y revela que los programas sociales de entrega directa de dinero a la gente, sin promover habilidades o crecimiento en el conocimiento, han sido un fracaso. Y confirma también que la peor de todas las formas que el hombre y la mujer encontraron para hacerse mal a sí mismos es no evitar el dolor evitable, por la testarudez o por “estrategia política”, como cínicamente confesó el propio presidente en una de sus mañaneras.

¿Por qué somos tan complicados los humanos? ¿Por qué algunos eligen sufrir por amor y por qué soportamos malos gobiernos que generan mayores desigualdades y que no trabajan para evitar el dolor evitable?

Se los dejo de tarea.—Mérida, Yucatán

rogergonzalezh@hotmail.com

Profesor

 

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