Partes medulares del discurso que pronunció la autora en la ceremonia protocolaria de su toma de compromiso como presidenta del Consejo Directivo 2023-2024 de Coparmex Mérida, ayer en el Centro Internacional de Congresos de Yucatán, en esta ciudad:
Tenemos que poner manos a la obra para que nuestro México, nuestro Yucatán, nuestra Mérida, sean cada día mejores: más prósperos, más justos y con oportunidades para todas y todos.
De ahí que seguiremos trabajando en nuestro Modelo de Desarrollo Inclusivo, comprometiéndonos a impulsar el rumbo hacia un modelo que pueda conciliar el crecimiento económico sostenible con un desarrollo social subsidiario, solidario, responsable e incluyente, donde nadie se quede atrás, dentro de un estado democrático y de derecho, que responda a los intereses de las nuevas generaciones y al cuidado de la casa común.
Implica nuevas formas de construir ciudadanía mediante el diálogo, sumarnos a la acción, concibiendo a la empresa como el vehículo de cambio, el motor que genere valor y riqueza para todos, convencidos de la gran responsabilidad que se tiene ante la sociedad.
Este modelo de 20 puntos abarca desde la defensa de la libertad de emprender, de expresión, procurar políticas públicas que favorezcan la confianza y certidumbre para la inversión, la defensa del Estado Democrático y de Derecho, hasta acciones concretas que pongan piso parejo para grupos históricamente vulnerables.
En el tema de gobierno e instituciones transparentes, eficaces y que rindan cuentas, hemos estado y seguiremos participando e incidiendo en diferentes Consejos y mesas de trabajo con las autoridades, celebrando que el Consejo Consultivo del Presupuesto y Gasto Público ya esté en ley. Siempre habrá espacio para mejorar, pero los pasos se están dando.
En el tema de democracia, hoy cobra relevancia la defensa del INE. Lo hemos dicho una y otra vez y lo reitero: No estamos en contra de ningún gobierno en particular ni de ningún partido. Tampoco defendemos ni estamos a favor de personas.
Lo que defendemos es a la Institución que tanto nos ha costado construir. Necesitamos un organismo electoral autónomo, independiente, imparcial, ciudadano, fuerte, eficiente, que funcione y que goce con la confianza de la gente para garantizar que nuestro voto cuente y que las elecciones y procesos previos y posteriores transcurran en paz, respetándose la voluntad ciudadana.
Esta ha sido una lucha histórica de Coparmex, de décadas atrás, cuando los partidos en el poder eran otros. Hemos sido congruentes antes, ahora y lo seremos en el futuro. Sí a instituciones fuertes y autónomas, conformadas por ciudadanos, que permanezcan en el tiempo y trasciendan los gobiernos, que den certidumbre, confianza y que abonen a la paz.
Las necesitamos para ser una democracia sólida, a prueba de condiciones temporales, de partidos, de personas, de gobernantes, de enfrentamientos estériles y polarizantes, de divisiones que destruyen en lugar de construir.
Todo es perfectible y siempre se puede mejorar. Esperemos los tiempos adecuados para que, tomando en cuenta puntos de vista de todos los actores y anteponiendo el bien del país, se pueda llegar a consensos que den viabilidad a los cambios. Reiteramos, hoy no es momento. Las condiciones no están dadas. No desmantelemos lo que ha funcionado a pocos meses de elecciones trascendentales, tanto estatales como federales.
Desde Coparmex estaremos siempre listos para aportar y sumar en la construcción de un México mejor y de instituciones cada vez más sólidas y eficientes, cuando los tiempos sean los adecuados.
Este mes de febrero nuestra Constitución cumplió 106 años de su promulgación. Es la ley fundamental de nuestro país, el factor que nos da cohesión en medio de las diferencias. Son las reglas que nos hemos puesto los mexicanos para vivir en paz, con orden y armonía. Es muy importante respetarla y cumplirla, que no haya nada ni nadie por encima de ella.
Un país en donde no se respeta la ley, genera incertidumbre y anarquía. Necesitamos fortalecer nuestro Estado de Derecho con una efectiva división de poderes: ninguno por encima del otro; los tres independientes y complementarios, donde se respeten los derechos ciudadanos y se profundice en la cultura de la legalidad y la denuncia.
Nos urge combatir la impunidad: que quien quebrante la ley y mediante un debido proceso, responda por sus actos. Por tanto, es apremiante fortalecer a nuestros órganos, tanto de procuración como de impartición de justicia y dotarlos de la mayor credibilidad social y soporte posible para llevar al cabo su labor.
En este sentido, aprovecho la ocasión para reiterar la solicitud a nuestras autoridades de revisar la viabilidad y pertinencia de dotar de autonomía a nuestra Fiscalía General del Estado. Es tiempo de transitar hacia ese camino.
Por nuestra parte, continuaremos trabajando de la mano con los tres órdenes de gobierno, municipal, estatal y federal, apoyando todas las iniciativas que redunden en mejor calidad de vida y prosperidad para todos, ya sean de movilidad, turismo, mejora regulatoria, obras de infraestructura, espacios públicos, salud para todos, fortalecimiento del tejido social contribuyendo desde FEYAC con programas comunitarios integrales y participativos, llevar empleo formal a las comunidades del interior del Estado y seguridad, mucha seguridad.
De igual manera, no dejaremos de levantar la voz o señalar lo que consideremos que no es adecuado, siempre con propuestas alternas.
Es indispensable hablar de frente, dialogar, ponernos de acuerdo. La polarización y la sinrazón no suman, solo restan. Evitemos caer en posturas radicales e intolerantes. Necesitamos escucharnos unos a otros, pues una sociedad plural, con numerosos puntos de vista, con visiones diversas, pero inclusiva, donde se toma en cuenta al que piensa diferente, es una sociedad con la riqueza que la hace avanzar siempre hacia un mejor futuro para todos.
Yucatán trae una inercia positiva y hacemos votos por que continúe así. Muchos proyectos deben concluir este año. Estaremos vigilantes y exigiremos a las autoridades transparencia, uso eficiente de los recursos, cumplir y hacer cumplir la ley. Apostemos por el éxito de ellos y veamos el “cómo sí” generan oportunidades para mejorar la calidad de vida de la mayoría y para que el desarrollo social parejo sea una realidad.
Vienen tiempos políticos complicados: precampañas, campañas y elecciones. Esperamos que todo se dé dentro de los tiempos que marca la ley. No permitamos que la división y el encono obstaculicen los avances logrados.
La mejor carta de presentación de un gobernante, sus mejores referencias, son los resultados obtenidos cuando fue gobierno, los cambios para bien, las mejoras realizadas, el bienestar alcanzado por sus gobernados, la calidad de vida de sus ciudadanos.
Tengámoslo en cuenta y evitemos distracciones innecesarias. Sigamos haciendo equipo por el bien de todos, por el bien de Yucatán. Como dice con frecuencia nuestro presidente nacional José Medina Mora: Nadie es mejor que todos juntos.— Mérida, Yucatán.
