El 11 de junio es el Día Mundial del Cáncer de Próstata. En 2020, el Observatorio Global del Cáncer (Globocan), registró casi 20 millones de casos nuevos en el mundo, siendo los tipos de cáncer de mama, próstata y pulmón los más frecuentes.
Si bien, los avances de la medicina han derivado en diversas formas de tratar el cáncer para colocarlo en una etapa de remisión, muchas de estas alternativas llegan a ser desgastantes para los pacientes, como el caso de las quimioterapias.
En función de ello es común que las estrategias en materia de salud prioricen como línea de acción frente al cáncer la prevención.
Tener una buena alimentación, actividad física, evitar consumir sustancias dañinas, como el tabaco, entre otras recomendaciones, se dirigen a mantener un estado de salud óptimo y reducir los factores de riesgo.
Aunado a ello, las instituciones de salud sugieren hacerse estudios periódicos para detectar de manera oportuna la presencia de protuberancias o formaciones anormales en el cuerpo; por ejemplo, la mastografía como método para la detección del cáncer de mama o el examen rectal para el de próstata. Específicamente sobre este último es importante hacer un especial énfasis.
La próstata es una glándula propia de los hombres; cuando las células de dicha glándula crecen provocan el aumento de su tamaño, ocasionando síntomas como la disminución del flujo de orina, dolor al orinar, dolor en espalda o pelvis, por decir algunos.
Técnicas
Hasta hace poco, la forma más común de detectar este tipo de cáncer era mediante un “palpe” de las paredes del recto a la altura de la próstata, con la finalidad de comprobar anormalidades. No obstante, debido a la presencia de estereotipos de género, la práctica de este procedimiento es obstaculizada afectando, a su vez, el cuidado de la salud masculina; la literatura en antropología y psicología se ha encargado de identificar una serie de rasgos asociados con la masculinidad hegemónica, modelo que históricamente perduró como la única forma de ser varón.
La fortaleza y el rechazo a lo femenino son algunos de estos rasgos. El primero postula al hombre como un ser que soporta el dolor y permanecer estoico ante las enfermedades. El rechazo a lo femenino engloba la negación a representar alguna característica asociada a las mujeres: vestimenta, sometimiento, emotividad y sexualidad.
La prevalencia de estas creencias ha repercutido en la salud de los hombres, muestra de ello es el poco uso de los métodos para detectar el cáncer de próstata, toda vez que el procedimiento previamente referido fue estigmatizado como una invasión a la intimidad masculina.
Esta tendencia ha dejado su rastro en nuestro país, pues cada año se pierden más de 7 mil vidas debido al cáncer de próstata.
Aumento
En los últimos 10 años, la tasa de mortalidad se ha incrementado en más de la mitad; uno de cada ocho hombres es diagnosticado con este tipo de cáncer y seis de cada 10 casos se presenta en mayores a 65 años.
Actualmente, además del examen rectal, se realizan estudios de sangre para identificar un biomarcador denominado “Antígeno Prostático Específico”, cuyas concentraciones incrementan en pacientes con cáncer; los hombres con riesgo de padecerlo se encuentran entre los 40 y 70 años de edad, por lo que se recomienda realizar análisis médicos anuales a partir de este rango.
Atento a esta problemática, nuestro Estado ha desarrollado medidas para impulsar la detección del cáncer de próstata. Los trabajadores al servicio del Estado, por ejemplo, cuentan con un día de permiso anual para realizarse exámenes médicos que prevengan y detecten este padecimiento, de igual forma, desde el Congreso del Estado se propuso la conmemoración de un día estatal para generar mayor sensibilización social.
Más allá de las acciones institucionales, el cuidado de la salud está en nosotros, por lo que resulta fundamental tomar conciencia y adoptar conductas que fomenten una cultura de prevención y atención de la salud masculina.—Mérida, Yucatán
mariomaldonadoe@gmail.com
@mariomaldonadoe,
Especialista en Derecho Parlamentario y Técnica Legislativa
