CIUDAD DE MÉXICO.- La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que está “tranquila y sólida” frente a las acusaciones del gobierno de Estados Unidos contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y otros funcionarios por presuntos vínculos con el narcotráfico, en un contexto que ha elevado la tensión política bilateral.
En su conferencia mañanera, esta vez desde el Centro Cultural del México Contemporáneo, dijo que su administración no se apartará del pueblo ni de la defensa de la soberanía nacional.
Y reiteró que la relación con Estados Unidos continuará bajo principios de cooperación y coordinación, pero sin subordinación.
Subrayó que las investigaciones relacionadas con los señalamientos en Sinaloa y con la presunta presencia de agentes de la CIA en Chihuahua corresponden exclusivamente a las autoridades mexicanas, particularmente a la Fiscalía General de la República (FGR).
Acusaciones de EE.UU. contra Rocha Moya y otros funcionarios de Sinaloa
El pronunciamiento ocurre tras las acusaciones del Departamento de Justicia de Estados Unidos contra Rocha Moya, el alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil, y otros funcionarios y exfuncionarios, por delitos relacionados con narcotráfico y posesión de armas.
Sheinbaum enfatizó que será la FGR la encargada de determinar la veracidad de las imputaciones, así como de solicitar las pruebas necesarias para sustentar los señalamientos, en apego al marco jurídico nacional.
En ese sentido, recordó que en México prevalece el principio de presunción de inocencia, por lo que cualquier responsabilidad deberá acreditarse conforme a la ley, sin importar si se trata de servidores públicos o ciudadanos.
Sheinbaum niega que tenga presión por el caso Rocha Moya
También rechazó además las versiones de la oposición que la colocan en una posición de presión política por este caso, al asegurar que su gobierno actúa con firmeza institucional y sin ceder a intereses externos.
Insistió en que la política exterior de México está claramente definida en la Constitución, particularmente en lo referente a la autodeterminación de los pueblos.
Y reiteró que cualquier colaboración con Estados Unidos en materia de seguridad se dará bajo términos de respeto mutuo, sin permitir injerencias que vulneren la soberanía nacional.
El caso cobra mayor relevancia por la polémica en torno a la supuesta incursión de agentes de la CIA en Chihuahua durante operativos contra el narcotráfico, así como por reportes sobre la muerte de dos de ellos en territorio mexicano.
Ante ello, Sheinbaum indicó que corresponde a las instituciones mexicanas esclarecer los hechos y ofrecer información oficial conforme avancen las investigaciones.
La presidenta pide unidad nacional ante la presión externa
Asimismo, la presidenta llamó a la unidad nacional frente a lo que calificó como un “embate del exterior”, al considerar que el país debe cerrar filas ante este tipo de situaciones.
Pidió a la población informarse adecuadamente y no dejarse llevar por lo que describió como mentiras o calumnias en torno al caso, subrayando que cada actor deberá asumir su responsabilidad en el curso de los acontecimientos.
“Frente al embate exterior lo que debe haber es unidad nacional, unidad con el pueblo”, expresó, al tiempo que advirtió que quienes no compartan esta postura se alinean con intereses externos.
El posicionamiento presidencial ocurre en un momento clave de la relación México-Estados Unidos, donde las acusaciones por presuntos vínculos con el crimen organizado han reavivado el debate sobre soberanía, cooperación en seguridad y el papel de las instituciones en ambos países.
* Con información de EFE y El Universal
