Trascender en una frase. Un jefe que tuve hace algunos lustros me decía que lo más importante era tener un eslogan que identificara por siempre a la marca, bueno, no estaba tan errado a pesar de mi personal criterio para hacer que una marca se identifique con un remate “literario”. Sin embargo, existen eslóganes que han trascendido en el tiempo y se convirtieron en identificación memorable para el producto.
Se requiere de creatividad muy aguda para hacer, con unas cuantas palabras, un concepto que se recuerde cada vez que lo veamos.
Frases van y vienen en nuestro entorno; siempre hay alguna que vimos en un anuncio de televisión, un espectacular en la calle, un folleto, o la escuchamos en la radio.
Frases al calce de un anuncio tratan de convencernos, de acercarnos a la compra.
Frases, la mayoría no logran diferenciar la marca de lo que hace la competencia, pero ahí están, tratando de ser un me too de algo ya visto, usado hasta el cansancio.
Frases que suelen decirse o escribirse en inglés para hacer un supuesto link con lo elegante, con lo exclusivo, como si con ello expresaran algo que el castellano no pudiera darnos después de ser considerado como uno de los idiomas mas ricos por su vocabulario y gramática. Un idioma hablado por 490 millones de hispanoparlantes en el mundo.
Eslogan sí, eslogan no
Me preguntaron en una plática con estudiantes de la carrera de comunicación si el eslogan era necesario en un anuncio; mi contestación fue “Si tienes el producto que admita encadenarse a un eslogan en su publicidad hay que tenerlo como una herramienta poderosa para lograr una conexión más emocional con el consumidor, pero si las campañas publicitarias cambian frecuentemente de concepto, mejor olvídalo”. Por ello Coca Cola hace ya muchos años que no lo tiene desde aquel memorable “La chispa de la vida”, el cual duró casi tres décadas de los 60 hasta los 90 y ha sido considerado como parte integral de la identidad publicitaria de la marca. Ahora, en la dinámica de sus campañas involucran un concepto o eslogan nuevo, muchas veces este concepto creativo es tan bueno que no requiere ser firmado con un eslogan.
Ejemplos de eslóganes que han acompañado a marcas de distintas categorías comerciales y han perdurado exitosamente por mucho tiempo.
Soy totalmente Palacio
Un clásico ejemplo de asociación de marca con el lado emocional que lleva pegado el prestigio y calidad de quien compra en el almacén. Lo interesante de este eslogan es que lo dice el consumidor, no Palacio de Hierro.
Ah, qué buena medicina
Vitacilina acuñó esta frase simple pero funcional y también la frase es avalada por un consumidor. Fue creada casi desde su fundación, en 1925.
No hay cuervo que no sea negro, ni tequila que no sea Cuervo
Una analogía bien construida de la marca tequilera, hace honor a su autenticidad y configura una contundencia de marca.
Jarritos, qué buenos son
Eslogan sancionado por la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco). Ahora esta “institución” está metiendo su cuchara sin tener una silvestre idea de lo que implica una frase publicitaria y dice que debe demostrar que en verdad los Jarritos son buenos; hágame usted el…. favor. Así van a ir sancionando lo que a su rudimentario entender tiene que ser demostrable, por ahora en las bebidas.
Es un eslogan que ha permanecido por años. Un refresco que se exporta y ahora lo sancionan con esta tontería.
Recuerdo que había unos cigarros marca Baronet por ahí de los años 70; en su comercial de televisión, alguien le preguntaba al que estaba fumando “¿Por qué fumas Baronet?”, y le respondía “Porque me gustan”. No sé qué pasaría ahora si la Profeco lo viera.
A que no puedes comer solo una
Más que un eslogan, Sabritas ha moldeado una identidad de marca con este fenomenal concepto, creado en 1963 en Estados Unidos por la agencia BBDO. Se usa en México desde 1990.
Bic no sabe fallar
Los encendedores desechables que no fallaban, hasta su eslogan se convirtió en razón social del fabricante. Fácil, simple, duradero, infalible, en tres palabras conjuntaron toda la idea que querían transmitir.
Red Bull te da alas
No me convence del todo por ser poco creíble, a pesar de que la bebida es un disparador del ánimo y de la energía, sin embargo no voy a poder volar, pero se vale exagerar ¿por qué no?
Recuérdame
Una petición que nos hacía Gansito Marinela cada que terminaba el comercial. No nos dice nada estructural ni conceptual solo nos pedía que lo recordáramos, posiblemente cuando fuéramos a la tiendita.
Nespresso, ¿What Else?
Para terminar, analicemos este que rompe con el paradigma de aquellas frases de cliché en inglés que vemos por ahí. Lo valida George Clooney, reafirma que no hay más que decir, considerando a Nespresso el mejor café de todos, sin necesidad de expresarlo tal cual. Creativo, ingenioso, por eso cobró cuarenta millones de dólares por los primeros dos comerciales.
Frases felices que han trascendido en el tiempo, muchas de ellas las guardamos en el subconsciente y saltan cada vez que compramos alguna de esas marcas.— Mérida, Yucatán, 12 de junio de 2023
Twitter: @Ydesdelabarrera
