En 1949, un empresario llamado Frank McNamara invitó a su amigo Ralph Schneider a cenar al restaurante Major’s Cabin Grill de la ciudad de Nueva York, y cuando llegó la cuenta se percató de que había olvidado la billetera. Para salir de la embarazosa situación, tuvo que llamar a su esposa para que acudiera al rescate.

Ese evento, que parecía desafortunado, lo puso a pensar en alguna forma en la cual las personas pudieran demostrar su credibilidad de pago, sin necesidad de llevar efectivo. Así que diseñó una pequeña tarjeta de cartón, con los datos del dueño de la tarjeta, su firma y la fecha de expiración en la parte de enfrente, y al reverso agregó las condiciones de aceptación.

Posteriormente negoció con una veintena de restaurantes de Nueva York la aceptación de las tarjetas, y las repartió entre sus amigos y conocidos.

Dado el lugar donde se utilizarían las tarjetas, decidió llamarla Diners Club, y la forma en que funcionaba era que los titulares de las tarjetas acudían a los restaurantes, y en vez de pagar en ese momento, los restaurantes registraban el adeudo originado por el consumo, el cual había que liquidar cada fin de mes. La membresía anual de la tarjeta tenía un costo de USD 3.00.

En 1950, McNamara regresó al mismo restaurante y allí utilizó por primera vez la tarjeta Diners Club. En 1951, el uso de la tarjeta se había expandido a otras ciudades y contaba con 42,000 usuarios. En 1953, empresas en el Reino Unido, Canadá, Cuba y México empezaron a aceptar la tarjeta Diners Club, convirtiéndose en la primera tarjeta de crédito aceptada internacionalmente.

Diners club logró alcanzar un millón de miembros y cotizar en la Bolsa de Valores de Nueva York, en 1959.

El éxito de la tarjeta Diners Club inspiró a otras empresas estadounidenses a unirse al negocio de las tarjetas de crédito. Fue así como, en 1958, American Express presentó su primera tarjeta de crédito, dirigida a una gama más amplia de consumidores, además ofreciendo beneficios y servicios adicionales.

También en 1958, Bank of America lanzó la tarjeta BankAmericard, la cual se podría considerar como la primera tarjeta de crédito moderna. Tenía un límite de USD $300 y fue la primera con crédito revolvente como las tarjetas actuales.

Con el paso del tiempo BankAmericard fue creciendo, otorgó licencias a otros bancos para emitir tarjetas bajo sus propios nombres regionales, hasta que en 1974 evolucionó a Visa International Service Association.

Otro jugador importante que se unió para promover la aceptación de las tarjetas de crédito como medio de pago fue la asociación interbancaria de tarjetas (ICA, Interbank Card Association) que se formó en 1966. Debido a la rápida expansión de esta empresa a lugares distantes del mundo, en 1970, optaron por cambiar el nombre a MasterCard International.

En México la primera tarjeta de crédito fue lanzada en 1968, por el Banco Nacional de México (Banamex) con el nombre de Bancomático. En 1969, Bancomer también se unió emitiendo una tarjeta afiliada al sistema BankAmericard. En ese mismo año, un grupo de bancos emitieron la tercera tarjeta bancaria en el mercado mexicano denominada Carnet.

En la actualidad Visa y Mastercard ya no emiten tarjetas directamente a los consumidores. Son acérrimos competidores que se enfocan en el procesamiento, en facilitar las transacciones y establecer estándares de seguridad de las tarjetas de débito y crédito en el mundo.

Querido lector, si usted olvida algo importante algún día, no se enoje. Tómelo con calma y piense bien, tal vez tenga la oportunidad de crear algo que tenga un impacto en la forma de vida de la humanidad, como le ocurrió a Frank McNamara.— Mérida, Yucatán.

marisol.cen@kookayfinanzas.com

Consultora Financiera y Directora de las Licenciaturas en Administración y Finanzas, Universidad Anáhuac Mérida

 

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